El ministro de defensa de Israel, Ehud Barak, reconoció por primera vez las operaciones ofensivas ciberespaciales.
Hablando en una conferencia de la Universidad de Tel Aviv, el funcionario destacó que en la guerra informática, a diferencia del enfrentamiento tradicional, es más importante invertir en defensa que en ofensa, y admitió que Israel ha estado desarrollando y trabajando en ambas tácticas.
“Nuestro objetivo con la defensa cibernética, que es el componente más importante y difícil, es evitar los daños. Es más de lo que nos podemos beneficiar de una acción ofensiva, incluso si existen ambos aspectos”, destacó.
La declaración explícita de Barak de que “ambos aspectos existen” se hizo luego de que el sitio web de la Fuerza de Defensa de Israel anunció sus operaciones cibernéticas. Allí se escribió que las operaciones incluían un foco en “la recolección de información, defensa y operaciones militares clasificadas”, entre otros.
“Nos estamos preparando para estar al frente de la batalla cibernética mundial, tanto en sistemas civiles como de seguridad”, dijo.
El mes pasado Irán acusó a Irán de estar detrás del virus Llama que sacudió sus sistemas computacionales. Cada funcionario que lo inspeccionó – incluyendo compañías de seguridad, la Agencia de Comunicaciones de las Naciones Unidas y el cuerpo de seguridad iraní – dijo que el gusano era el virus más sofisticado con el que se habían encontrado, y de los datos disponibles Llama parecía se producto de un estado. Además, dijeron que el nivel de sofisticación indica que se invirtió una gran cantidad de trabajo y conocimiento en el programa.
“Un solo hacker puede causar un daño tremendo en los sistemas económicos y nacionales. Se puede causar un efecto mariposa. El mundo libre está bajo la amenaza del terror iraní, estados rebeldes y crimen organizado, pero las herramientas para una respuesta sistemática todavía no han sido desplegadas, ni a un nivel nacional ni a uno de cooperación global”, dijo Barak.
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