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El martes 28 de ffebrero la Escuela Comunitaria Arlene Fern dio inicio a un nuevo ciclo escolar. Como en cada inauguración de un nuevo año, esto significa una oportunidad para crecer como personas y también como comunidad. Rodeados de los chicos y sus familias, sintieron la alegría y la esperanza de presenciar el comienzo de una nueva etapa, y esperan que el entusiasmo inicial se sostenga y crezca a lo largo de todo el 2012.
Arlene Fern-Fundación Judaica se propone que sus alumnos reciban una formación inclusiva y de calidad, basada en que cada aprendizaje los inspire a ser mejores personas. “Queremos que nuestros chicos puedan desplegar al máximo los talentos que cada uno tiene, que se esfuercen por ser mejores estudiantes y que sean críticos, reflexivos y sensibles. Nuestro compromiso como educadores es acompañar a cada niño en la construcción de su identidad judeo-argentina”, expresaron.
Compartimos un video del inicio de clases: https://www.youtube.com/watch?v=v7VYiwdtNt8&feature=youtu.be
Como siempre, parten de la premisa de que el trabajo en equipo es imprescindible, lo cual exige aportar lo que cada uno sabe de la mejor manera; escuchando y cooperando con los otros, entendiendo que el diálogo y la comunicación son vehículos esenciales para lograr una buena convivencia.
El primer día de clases los alumnos de las salas de 5 y de 7mo grado fueron testigos de un evento muy especial: junto con el equipo de Informática, tuvieron el honor de participar de la reinauguración del laboratorio, completamente renovado y actualizado con 25 computadoras nuevas, de última tecnología. Fieles al compromiso de la escuela de brindarles a sus alumnos una educación tecnológica de avanzada, los equipos nuevos les permitirán contar con las mejores herramientas para optimizar y enriquecer el proceso educativo en cada clase.
En la escuela proponemos la vida en comunidad; incluyendo a las familias como pilares fundamentales del proceso educativo. “Deseamos que estas paredes sean un Beit Hasefer no sólo para nuestros alumnos sino también para sus familias, que puedan alimentarse espiritualmente y se sientan verdadera parte de esta construcción comunitaria”, expresaron.

