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El supuesto espía dijo que fue tratado con respeto por los egipcios durante su detención de cuatro meses y medio según “los principios de su religión”. Grapel voló desde el Cairo en un avión privado, acompañado por el enviado especial del primer ministro Yitzhak Molcho y el miembro de la Knesset Israel Hasson, y luego fue llevado en una camioneta a Jerusalem.
Con una sonrisa y palabras de agradecimiento, el ciudadano israelí americano Ilan Grapel, de 27 años, volvió a Israel anoche luego de haber estado cuatro meses y medio en una prisión egipcia con cargos de espionaje.
Egipto liberó a Grapel, quien había sido arrestado en el Cairo en junio, e Israel liberó a otros 25 egipcios en un intercambio de prisioneros que los diplomáticos de ambos lados esperan que alivie las tensiones entre los nuevos mandatarios del Egipto, Estados Unidos e Israel.
Se espera que Grapel, un estudiante de derecho de la Universidad Emory en Atlanta, vuele a su familia en Queens, Nueva York, el viernes.
Parado con su madre Irene y el representante americano Gary Ackerman en el Hotel Rey David en Jerusalem horas después de su liberación, habló de su gratitud hacia el pueblo israelí y los funcionarios americanos que habían trabajado para conseguir su libertad. “Quiero agradecerle al pueblo israelí”, dijo. En referencia al Éxodo bíblico de Egipto a Israel, él dijo: “Una vez habría tomado 40 años salir del desierto”.
Grapel le agradeció al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y a la secretaria de estado americana, Hillary Clinton, y otros funcionarios por permitir su liberación. “Aprecio toda la ayuda, la atención y la preocupación. Con todo el revuelo ocurriendo en Egipto, tengo que agradecer a las autoridades egipcias que me trataron con respeto y según los principios de su religión”, dijo.
Usando una camisa azul de mangas cortas, el joven hombre bromeó un poco mientras se paraba detrás del podio cuando hablaba con los periodistas. “Parece ayer que estaba en este lugar”, dijo. Explicó que, de hecho, se había parado ahí hace cinco años cuando el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó Israel como senador y fue entrevistado por la prensa. Durante su interrogatorio en Egipto se le mostró una foto tomada en esa entrevista, dijo.
Irene Grapel le dijo a los periodistas: “Mi corazón estuvo roto cuatro meses y medio. No hay suficientes palabras en ningún lenguaje para decir cuán agradecidos estamos mi esposo y yo”. Ella, junto con Ackerman, se paró en la pista para recibir a Ilan cuando aterrizó en el Aeropuerto Ben-Gurion. Ambos le dieron un abrazo y el embajador americano Dan Shapiro le dio la mano.
Grapel voló desde el Cairo en un avión privado, acompañado por el enviado especial del primer ministro Yitzhak Molcho y el miembro de la Knesset (parlamento israelí) Israel Hasson (de Israel Beiteinu). Luego fue llevado en una camioneta a Jerusalem donde se encontró con Netanyahu y se le dio de comer una hamburguesa con papas fritas.

