En plena calle, en Boulogne Sur Mer entre Lavalle y Tucumán, se llevó a cabo ayer, domingo, la fiesta de Simjat Beit Hashoevá. Bajo el título “Beiajad” fue organizada por Jabad Lubavitch Argentina, junto a importantes instituciones raigales de nuestra comunidad: la Congregación Sefaradí Yesod Hadat, las comunidades Wolfsohn-Tabacinic, Sucath David, Etz Hajaim-Jajam Shaul Sitehon Dabbah, Or Mizrah, Shaare Sión y Ajdut Israel-Colegio Iosef Caro y las escuelas de Hilel, Talpiot y Toratenu.
El rabino Tzvi Grünblatt, director general de Jabad Lubavitch Argentina, explicó que, de acuerdo a los jajamim (sabios de la época talmúdica) “la mayor alegría de la festividad de Sucot se producía cuando se efectuaba la ofrenda del agua en el Beit Hamikdash”.
“Sucot representa la unión de todos los judíos”, tal como lo demostró el hecho que “este año celebramos Simjat Beit Hashoeva ‘Beiajad’ (juntos) diversas comunidades, cada una de acuerdo a sus minaguim (costumbres halájicas), siguiendo la enseñanza de Aarón HaCohén de que Am Israel (Pueblo de Israel) debe estar unido”, resaltó.
El rabino Daniel Oppenheimer, de la Comunidad Ajdut Israel y el Colegio Iosef Caro, agregó que “como enseñan los jajamim, no hay alegría más grade que estar todos juntos”.
En la fiesta, el cantante Chomi y la orquesta Etzem interpretaron canciones tradicionales y modernas del acervo cultural judío, los varones bailaron al compás de las melodías, se efectuaron pruebas circenses para el deleite de los niños, hubo un bufete y varias sucot para cumplir el precepto de comer en la Sucá y diversos puestos de venta de artículos y libros judaicos.
Simjat Beit Hashoevá recuerda las fiestas que se realizaban en el Beit Hamikdash (Templo de Jerusalem) antes de su destrucción, durante las noches de Jol Hamoed (días semifestivos intermedios) de la festividad de Sucot, debido a que en esos días se efectuaba un sacrificio adicional. Los cohanim (sacerdotes) extraían agua del manantial del Shilóaj, cercano a la ciudad de Jerusalem, y efectuaban el “Nisui Hamaim” (ofrenda de verter las aguas) sobre el Mizbéaj (altar), originado en el versículo “…y extraeréis agua con regocijo de los manantiales de la salvación” (Isaías 12).
Los jajamim consideraban a Shilóaj el manantial de la salvación porque a su lado se ungían los reyes de Israel, mientras que la festividad que lo acompañaba se denominaba Simjat Beit Hashoevá (alegría de la ofrenda de las aguas).
Foto: Mashala Digital.

