Varios miles de personas se congregaron hoy en Tel Aviv para participar en una marcha del silencio por las víctimas de la nueva ola de violencia entre israelíes y palestinos.
La marcha fue convocada por los organizadores de las protestas sociales que comenzaron en julio contra el alto costo de la vida y los alquileres.
Las manifestaciones previstas originalmente fueron suspendidas en vista de los atentados ocurridos el jueves en el sur de Israel. En las pancartas que las personas llevaban hoy decía: "Solidaridad con el sur y con Gaza".
Participantes en la protesta sostienen que la lucha por más igualdad social debe continuar pese a la situación. "Hasta ahora, los israelíes siempre nos doblegamos cuando nuestra seguridad estaba amenazada. Pero no podemos seguir esperando", dijo Sharon, un manifestante, a la agencia dpa.
Sin embargo, la marcha convocó a mucho menos gente que los sábados anteriores. Hace dos semanas, unas 250.000 personas salieron a las calles en Tel Aviv.
Una parte de la multitud también solicitó una tregua inmediata entre palestinos e israelíes. "Quiero trabajo y no una guerra", se podía leer en una pancarta.

