«Eliminamos al asesino número uno y al número dos, pero la lista no es corta», ha dicho Sharon en un discurso pronunciado en la ciudad portuaria de Ashdod.
Radicales islámicos, furiosos por la muerte de Abdel-Azis al-Rantisi y del líder espiritual de Hamas, Ahmed Yassin, el 22 de marzo, dispararon cohetes y morteros contra asentamientos judíos y un pueblo israelí.
El Ejército israelí ha matado a cinco palestinos y herido a otros 25 en Beit Lajia, al norte de la franja Gaza, durante las violentas protestas que siguieron a una incursión militar en la aldea de Beit Janun.
Soldados israelíes, apoyados por vehículos militares, irrumpieron en Beit Janun y abrieron fuego contra sus vecinos, uno de los cuales murió al ser alcanzado por los disparos, añadieron.
Fuentes médicas dijeron se trata de Mohamed Muatsem, de 18 años, quien -según los militares israelíes- fue abatido al subirse a un carro armado.
Tras la muerte de Muatsem los disturbios se prolongaron en el área cercana de Beit Lajia con lanzamiento de piedras por parte de unos 200 jóvenes palestinos y respuesta por parte de los soldados de fuego real, gases lacrimógenos y balas caucho, que hirieron a 25 personas.
A media tarde otros dos palestinos resultaron muertos, según dijeron fuentes médicas que todavía no han facilitado sus nombres y tres soldados israelíes heridos.
La incursión se produjo horas después de que un cohete casero fuera lanzado contra un asentamiento judío en el norte de la franja, donde fuentes palestinas refieren que un soldado israelí resultó herido.
Fte El Mundo

