La Fundación IWO que cuenta con la biblioteca judía más grande la Argentina logró la aprobación de tres proyectos que fueron seleccionados en el marco de la Ley de Mecenazgo, Régimen de Promoción Cultural del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
A partir de esta medida, los contribuyentes inscriptos en el Impuesto a los Ingresos Brutos tienen la posibilidad de aportar directa y automáticamente a los proyectos de la Casa de la Cultura Judeoargentina, su Muestra Permanente y la Digitalización de Colecciones de la Fundación IWO, las que fueron rescatadas del terrible atentado de 1994, en el que murieron 85 personas.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN), Abraham Lichtenbaum, director general de la fundación, estimó que esperan conseguir la adhesión de unos 500 contribuyentes.
De acuerdo a lo informado por la fundación, los contribuyentes adheridos al Régimen Simplificado del Impuesto Sobre los Ingresos Brutos pueden destinar a estos proyectos el 100 por ciento del monto correspondiente a las cuotas no vencidas del año en curso; mientras que los demás contribuyentes pueden hacerlo hasta un 2 por ciento de lo abonado en concepto de Impuesto Sobre los Ingresos Brutos, durante el año anterior.
Lichtenbaum destacó que es “la primera vez que a la Fundación IWO le fueron aprobados tres proyectos en el marco de la Ley de Mecenazgo del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires”.
“Necesitamos que muchísima gente se involucre en este primer paso a partir del aval del Gobierno de la ciudad. Estamos haciendo esta apelación a toda la comunidad, a todos los aportantes de Ingresos Brutos, a las empresas que nos apoyaron desde el momento del atentado (a la AMIA)”, expresó el director de la fundación.
Asimismo indicó que “llegó el momento después de 17 años que aporten sus Ingresos Brutos a la reconstrucción de la Casa del IWO porque el IWO no tiene su casa para albergar las colecciones y documentos de la comunidad judías”.
“Además puedan aportar para el proyecto de digitalización para que nuestros hijos y nietos accedan al tesoro del IWO, como así también para la Muestra Permanente del Museo del IWO”, agregó.
Lichtenbaum pidió a los contribuyentes que desconocen el método que “se contacten con la fundación o envíen un e-mail, que los voluntarios explicarán los alcances del proyecto.
De acuerdo a lo precisado por el director el aporte destinado a Ingresos Brutos de aquellas personas interesadas en apoyar a estos tres proyectos debe ser depositado en una cuenta que el Banco de la Ciudad de Buenos Aires abrió a nombre de la Fundación IWO.
Siempre en diálogo con esta agencia, Lichtenbaum explicó que lo recaudado este año “va ingresando a la cuenta de la fundación y luego el IWO tiene que rendir cuenta al Gobierno de la Ciudad de cada peso que gastó”.
La Fundación IWO es una entidad cultural dedicada desde 1928 a ser el repositorio de la cultura judeo argentina.
La Legislatura de la ciudad de Buenos Aires la declaró patrimonio cultural, medida que incluyó la biblioteca, con 60.000 volúmenes que representan una amplia variedad con valor histórico, etnográfico y artístico, más de 400 fondos documentales con fechas extremas entre 1714 y 2007, las colecciones del pintor polaco Mauricio Minkowsky y del maestros del Fileteado León Untroib, entre otros.
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