Un importante líder de un movimiento musulmán en Israel fue acusado de intentar prender fuego un bosque a menos de tres meses después de los peores incendios forestales en la historia moderna de Israel.
Se trata de Sheikh Ra’ad Salah, jefe de la rama norte del Movimiento Islámico, quien fue arrestado por su conexión con un ataque incendiario en el sur de Israel.
Salah supuestamente prendió fuego en un bosque de eucaliptos en el sur de Israel. El ataque fue al parecer en protesta por un proyecto del Fondo Nacional Judío en la zona.
El Fondo Nacional Judío está trabajando para la creación de un bosque del Neguev, un plan que generó la oposición de algunos residentes beduinos de la región.
Los residentes de la ciudad de El-Araqib, en particular, condenaron el proyecto por temor a que se utilicen tierras que se espera sean destinadas en el futuro a los barrios de los árabes.
Salah fue detenido mientras conducía por la Autopista 1, entre Jerusalem y Tel Aviv, y posteriormente fue interrogado por agentes de la oficina de asuntos de las minorías de la policía.
El dirigente había sido liberado de la cárcel hacía apenas dos meses después de cumplir cinco meses por agredir a un agente de policía.
Tras su liberación le dijo a sus seguidores: "Algún día vamos a celebrar el fin de la ocupación israelí de Jerusalem y Al-Aksa (el Monte del Templo). Vamos a continuar con todas nuestras actividades, sin temor, hasta llegar a esa meta".
El intento de incendiar un bosque en el sur israelí se produjo apenas semanas después del trágico incendio forestal en Monte Carmel, un incendio masivo en el norte de Israel que dejó un saldo de 44 muertos.
A pesar de la ofensiva árabe contra los bosques, la Knesset (parlamento israelí) votó en contra de un proyecto de ley para imponer una sentencia mínima obligatoria a los incendiarios.
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