La Cancillería israelí dispuso hoy el cierre temporario de algunas de sus representaciones diplomáticas como consecuencia de una serie de "incidentes irregulares contra objetivos israelíes".
En la Argentina, el embajador de Israel, Daniel Gazit, aseguró ala Agencia Judía de Noticias (AJN) que esa sede diplomática funcionará normalmente.
“No hay ningún cambio en la Embajada de Israel en la Argentina. La embajada trabaja normalmente”, aseguró el diplomático.
Las embajadas israelíes en el extranjero aumentaron su nivel de alerta en las últimas horas, mientras que en Túnez la comunidad judía reclamó al gobierno mayor protección después que un grupo de musulmanes protestó frente a una sinagoga en la ciudad capital.
El alerta en las embajadas israelíes está conectado con el tercer aniversario del asesinato del comandante de Hezbollah, Imad Mughniyah, cuya muerte es adjudicada a Israel por parte de la organización libanesa.
Mughniyah estaba acusado de haber participado en el atentado a la AMIA, ocurrido en Buenos Aires en 1994, con un saldo de 85 muertos y cientos de heridos.
El líder de la organización libanesa fue asesinado cuando su auto explotó en 2008 y Hezbollah culpa a Israel por su asesinato, a pesar de la negativa del Estado Judío de estar involucrado.
La semana pasada la Oficina de Lucha contra el Terrorismo advirtió que la amenaza contra los israelíes en el extranjero ha aumentado, con un énfasis especial en Egipto, Turquía, Azerbaiyán, Georgia, Armenia, Costa de Marfil, Malí, Mauritania y Venezuela.
La oficina también se mencionó que las amenazas podrían estar vinculadas con la eliminación del ex secretario general de Hezbollah Abbas Mousawi, quien fue asesinado por Israel en 1992.
Por eso, el gobierno israelí recomendó que sus ciudadanos que viajan al extranjero evitar las reuniones masivas y obedecer las directivas fuerzas de seguridad locales.
Hezbolá afirma que Israel estuvo detrás del asesinato de Mughniyeh en Damasco y se ha comprometido a "vengar su muerte."
En Túnez, los islamistas radicales se reunieron fuera de una sinagoga y corearon consignas antisemitas.
La dirigencia comunitaria se reunió con el gobierno de transición, que sustituyó al régimen del depuesto presidente Zine El Abidine Ben Ali el mes pasado, y expresó su preocupación por el aparente aumento de incidentes antisemitas en el país.
"Este incidente puede repetirse, y algunos grupos quieren aprovechar el vacío político en el país", dijo Roger Bismuth, jefe de la comunidad judía local.
Bismuth dijo el primer ministro Mohamed Ghannouchi pidió que los judíos que residen en el país permanecer en alerta.
De acuerdo a lo consignado pro el portal de noticias Ynet, en Túnez viven cerca de 1.600 judíos, la mayoría de los cuales residen en la isla sureña de Djerba.
En abril de 2002, un atacante suicida chocó contra la pared de la sinagoga de Djerba con un camión cargado de gas natural en un ataque reivindicado por Al-Qaeda, que mató a 14 turistas alemanes, cinco tunecinos y dos visitantes franceses.
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