Obama y Clinton dieron a conocer su postura en vísperas del sexto aniversario de la explosión del auto bomba que mató al ex primer ministro libanés, Rafik Hariri.
El presidente americano, Barak Obama, y su secretaria de estado, Hillary Clinton, le pidieron al gobierno libanés que cooperara con el tribunal de las Naciones Unidas que investiga el asesinato del primer ministro Rafik Hariri.
“Es esencial terminar con la era de impunidad de los crímenes políticos para que el pueblo libanés tenga la justicia y estabilidad que se merece, y no debe ser tolerado ningún intento de interferir con el trabajo del tribunal y causar tensiones en el Líbano”, expresó Obama en una declaración que se dio a conocer en vísperas del sexto aniversario de la explosión del auto bomba que mató a Hariri y otras 22 personas. “La causa por la que murió el primer ministro y otros tantos libaneses debe ser nuestra guía”, agregó.
El tribunal apoyado por la ONU es amplio y se espera que acuse a miembros del grupo terrorista Hezbollah de estar involucrados en el asesinato del 2005. La organización militante chiita y sus aliados se retiraron del anterior gobierno luego de que el entonces primer ministro Saad Hariri, hijo del hombre asesinado, se rehusara a denunciar al tribunal.
Hezbollah podría estar en una posición para bloquear el trabajo de la corte luego de que su candidato favorito, Najib Mikati, fuera nombrado el nuevo primer ministro.
“Este es un momento decisivo para el Líbano. Aquellos que quieran bloquear la cooperación del Líbano deberían desistir y mostrar una medida de decencia humana. Al final, sin justicia no puede haber paz y estabilidad en el Líbano”, dijo Clinton en una declaración separada ayer.

