El presidente de Egipto, Hosni Mubarak, ánunció que no se volverá a lanzarse para las próximas elecciones presidenciales y promoverá cambios a la Constitución que permitan una "transición pacífica" en el poder.
El mandatario, reconoció que la nación pasa por "un momento difícil" pero su formación militar lo obligan a enfrentar los retos que se le presentan, indicó AFP.
El gobernante de 82 años afirmó que trabajará en los meses que le quedan en la presidencia para permitir la transferencia de poder, para lo cual dijo que es prioridad estabilizar al país.
En las palabras dirigidas a los manifestantes que desde hace ocho días reclaman su renuncia, Mubarak dijo que garantizará un traspaso pacífico del poder. "Voy a morir en suelo egipcio", sostuvo. "La historia me juzgará", agregó DPA.
Las decenas de miles de personas reunidas en la Plaza Tahir de El Cairo siguieron reclamando su renuncia después de escuchar su discurso.
Según el diario estadounidense New York Times, el presidente estadounidense, Barack Obama, uno de los mayores aliados de Mubarak, le pidió que renunciara a presentarse a los comicios, tras una semana, que habrían dejado más de 300 muertos, según la ONU.
La nación áabe es un aliado de Occidente y administra el Canal de Suez, esencial para el aprovisionamiento petrolero de los países industrializados. Es, además, uno de los dos países árabes (el otro es Jordania) que firmó un tratado de paz con Israel.

