El gobierno de Egipto desplegó importantes tropas militares en las calles de El Cairo para hacer cumplir un toque de queda nocturno en una jornada de disturbios y caos en rechazo al régimen autoritario del presidente Hosni Mubarak de 30 años.
Pese a las medidas, miles de personas desafiaron el toque de queda en todo el país e intentaron tomar por asalto los edificios de la televisión estatal y del Ministerio de Relaciones Exteriores en la capital egipcia.
Hasta la noche del viernes las protestas se cobraron la vida de al menos 18 manifestantes, 13 en Suez y cinco en El Cairo.
Las manifestantes quemaron neumáticos y coches de policía durante las manifestaciones.
Incluso, un grupo de personas prendió fuego la sede del partido gobernante en El Cairo en rechazo al régimen de Mubarak que está acusado de corrupto, mano dura y con una pobreza extrema que afecta a casi la mitad de los 80 millones de egipcios.
Según fuentes médicas, unas 1.030 personas resultaron heridas en los disturbios, algunos de gravedad, incluso con heridas por arma de fuego.
Uno de los líderes de la oposición, Ayman Nour, del movimiento liberal de El-Ghad, resultó herido al ser alcanzado por un piedrazo en la cabeza.
El presidente egipcio, Hosni Mubarak, en su calidad de jefe de las fuerzas armadas, anunció el toque de queda en las principales ciudades a partir del viernes, después de un día de protestas sin precedentes en todo el país pidiendo su renuncia.
"De acuerdo a lo que fue testigo de algunas provincias en cuanto a los disturbios, la anarquía, los saqueos, la destrucción, el ataque y quema de bienes públicos y privados incluidos los ataques a bancos y hoteles, el presidente Hosni Mubarak decretó un toque de queda como un gobernante militar", dijo un locutor de la televisión estatal .
Funcionarios egipcios dejaron trascender que el ex jefe de la Organización Internacional de Energía Atómica y Premio Nobel de la Paz, Mohamed ElBaradei, fue puesto bajo arresto domiciliario.
ElBaradei volvió ayer a Egipto y declaró que estaba listo para liderar a los manifestantes a un cambio de régimen.
El dirigente fue detenido por la policía antes de participar en una marcha de protesta silenciosa.
En tanto, Estados Unidos expresó su profunda preocupación por el operativo de seguridad en Egipto y pidió a las autoridades de ese país que promulguen las reformas y permitan las protestas pacíficas.
Asimismo, desde la Casa Blanca se anunció que se revisará la política de ayuda hacia Egipto sobre la base de los acontecimientos que tienen lugar en ese país.
GB
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