Un sitio de Internet estadounidense anticipó que el tribunal especial de las Naciones Unidas que investiga el asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri en 2005 responsabilizaría por el magnicidio a la Fuerza Kuds iraní y al ex jefe militar de Hezbollah Imad Mughniyeh, también acusados de los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA, en la Argentina, que provocaron más de un centenar de muertos.
El primero de ellos fue perpetrado el 17 de marzo de 1992 y dejó un saldo de una veintena de víctimas fatales y cientos de heridos, mientras que el otro fue cometido el 18 de julio de 1994 y arrojó un saldo de 85 asesinados y centenares de damnificados adicionales.
Según consigna en diario israelí The Jerusalem Post, citando al portal norteamericano, el tribunal imputaría al líder supremo iraní, ayatolá Jamenei, de haber ordenado el asesinato del padre de Saad (ver foto de su visita a Irán), el actual primer ministro libanés, quien quedara como interino después de la salida del gobierno de los ministros de Hezbollah y sus aliados.
La instrucción le habría sido comunicada a Mughniyeh por Kassem Suleymani, jefe de la Fuerza Quds.
De acuerdo a las fuentes, el primero, quien fue asesinado con un coche-bomba el 12 de febrero de 2008, en Damasco, habría sido el encargado de armar el equipo de sicarios que llevó a cabo el ataque, con la ayuda de su cuñado.
Otro informante habría agregado que el presidente sirio, Bashar al-Assad, y su cuñado y jefe de inteligencia, Assef Shawkat, también habrían jugado un rol clave en el plan.
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