«La visita del monarca tuvo como objetivo dejar claro que cualquier repliegue (israelí) de Gaza debe ser el preludio de una retirada total de todos los territorios palestinos, y no una mera táctica de traslado de los asentamientos judíos de Gaza a Cisjordania», informa un comunicado de la Casa Real jordana.
La nota subraya, también, que el viaje de Abdala II a Israel se enmarca dentro de los esfuerzos destinados a preservar los derechos del pueblo palestino y rechazar cualquier iniciativa unilateral que busque socavar el establecimiento de un estado palestino independiente y obligar a los palestinos a dejar su tierra».
El escrito precisa, por último, que el viaje perseguía recalcar que una eventual salida israelí de Gaza no debe constituir una alternativa al plan de paz conocido como «la hoja de ruta» El plan, auspiciado pro la ONU, Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea, prevé la retirada militar israelí de los territorios palestinos ocupados en 1967, a fin establecer un estado palestino en el 2005.
La sorpresiva visita del rey provocó una dura critica del mayor partido opositor jordano, el Frente de Acción Islámica (FAI), cuyo secretario general, Hamzeh Mansour, dijo que «semejante paso no debió de haber tenido lugar en una etapa en la que los sionistas (israelíes) aniquilan al pueblo palestino». EFE am-aj/vh
360

