El encendido de la 8ª vela de Janucá fue el motivo de un emotivo y festivo acto organizado por el departamento de Cultura de la AMIA, en el que actuaron el grupo musical “Der Faier” (el fuego), el jazán Diego Rochinas y el grupo teatral “Toratrón”.
Ante un público cercano a las 200 personas, el director del Departamento de Cultura de la AMIA, el profesor Moshé Korim, se refirió a la festividad, tanto desde el punto de vista histórico como espiritual: “Festejar Janucá es muy importante en todos lados, pero en especial lo es festejar está fiesta de la reinauguración física y cultural en la casa de la comunidad, un lugar que había sido destinado a la oscuridad total, a la destrucción. Había sido destinado a que no quisiéramos no sólo no venir, sino ni pasar por está calle y de repente se transformó en una casa con luz, con espíritu. Aparte de reconstruir el edificio, que de por sí es un hecho muy importante, la comunidad logró reconstruir el espíritu de lo que es una Kehila, de lo que es una comunidad y por eso podemos festejar permanentemente, porque está lleno de actividades. También podemos mandar actividades culturales, educativas y sociales en otras instituciones de la ciudad de Buenos Aires, del Gran Buenos Aires y del interior del país donde hay alguna Kehila”.
El vicepresidente de la institución, José Scaliter – luego del encendido de la primera vela, que estuvo a su cargo acompañado por los directivos Simón Drelevich y Manuel Schvarzman – expresó: “Quería dedicar esta primer vela a Guilad Shalit, a ese joven judío que está privado de la libertad y justamente hoy en la fiesta de la libertad. Seguramente él esta, en su corazón, encendiendo una vela, para iluminar su oscuridad. Creo, que además del milagro de Janucá, hay otro milagro del cual debemos estar muy orgullosos todos los judíos, que durante miles de años fuimos encendiendo estas velas, trasmitiéndolo de generación en generación. Y en este mismo momento – con pequeñas diferencias horarias –, todos los judíos del mundo están encendiendo las velas: algunos en sus casas, otros en sus templos, en su corazón, en sus instituciones. Creo que esto es lo importante de está fiesta, esa transmisión de uno a otro. También dicen que cada uno tiene que encender su propia vela, son aquellas que representen la libertad, la justicia y la verdad. Esos son los pilares de nuestra transmisión y lo que realmente le da el significado a esta fiesta de la luz. Que la luz ilumine al pueblo judío y nos ilumine a todos”.
Por su parte, el Agregado Cultural de la Embajada de Israel, Ioav Adler, luego de prender una de las velas, manifestó: “Nosotros hoy estamos festejando la fiesta de Janucá, la fiesta del milagro y el heroísmo de los macabeos para que la cultura y la tradición del pueblo judío pueda proseguir por generaciones. Pero con este milagro no se terminaron los problemas y las desgracias para el pueblo judío. Muchas veces quisieron aniquilarnos, destruirnos y siempre hemos encontrado fuerzas para sobreponernos. La fuerza y el heroísmo de los macabeos volvió muchas veces a reencarnarse en los judíos que supieron defender la dignidad y la continuidad del pueblo judío. Y ahora estamos frente al milagro más importantes, que es el de la reconstrucción, ya hace 61 años, de un estado judío independiente: Medinat Israel (Estado de Israel) donde en cada casa, en cada aula, en cada lugar se prenden las velas de Janucá. Yo prendí está vela no sólo por el milagro que ocurrió en aquellos años, sino por el que está ocurriendo hoy en día. Quiero recordar no solamente a los héroes macabeos de aquel entonces, sino también a todos los que en distintas épocas fueron héroes del pueblo judío, muchos de ellos inscriptos aquí en las paredes de la AMIA, los que terminaron de apagar esa tragedia que fue el gran incendio que destruyó decenas de vidas y 5 millones de árboles. Por recordar e incorporar esa fuerza del heroísmo de los macabeos, el pueblo judío va a seguir por muchos, muchos años, por la eternidad, disfrutando y festejando está fiesta y todas las fiestas”.
Momentos realmente significativos de este acto han sido el haber otorgado a los jóvenes del movimiento jalutziano (pionero) Habonim Dror el prender una de las velas como también a todos los azkanim del Departamento Cultural de AMIA, encabezados por Pablo Goldman, vocal de la Comisión Directiva, los artistas que en forma permanente participan de las actividades culturales de la AMIA, al conjunto teatral Ben Ami, a los socios de la institución y finalmente a los padres junto a sus hijos que concurren a las actividades.
El acto estuvo amenizado por piezas del cancionero idish y hebreo ejecutadas por el grupo musical Der Faier y cantadas por Diego Rochinas, quien también pronunció las bendiciones litúrgicas correspondientes, a la vez que fue muy bien recibida la actuación Toratrón, que representó una teatralización de Janucá.
421

