La recesión, que comenzó a fines del 2000, terminó en noviembre del 2003, según anunció el Banco de Israel. La noticia se sustenta en dos índices que así lo indican. Es la primera confirmación oficial de la declaración del Ministro de Finanzas Biniamin Netaniahu, en noviembre.
Netaniahu fue criticado por economistas y funcionarios del gobierno por haber declarado que la recesión finalizó luego de una suba del 2.7% de Producto Bruto Interno en el tercer cuatrimestre.
La actividad económica bajo casi un 1% en cada uno de los años previos hasta el 2003, cuando el Producto Bruto Interno subió un 1.2%.
El Banco de Israel basó sus conclusiones usando su propio reloj del índice del estado de la economía, el Index «S» que mide los variados parámetros económicos incluidos la producción, exportación e importación, el empleo, comercio y ganancias; mientras que el primer Index evaluaba la profundidad de la recesión.
En un desarrollo separado, el Banco de Israel informó que la deuda externa israelí se contrajo en unos 4.2 billones de dólares en el 2003, continuando con la tendencia de achicarse en los años recientes. Hasta el 31 de diciembre del 2003, la deuda externa de Israel era de 7 billones.
El Banco Central recalcó que la deuda externa negativa de Israel, es por el creciente incremento de los activos fuera del país por parte de las compañias israelíes.
Los activos de Israel fuera del país totalizaron unos 88 billones a fines del 2003, unos 10 billones más que a fines del 2002.
Fuente: Jerusalem Post
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