Numerosas personalidades de la comunidad judía y su intelectualidad, como Manuela Fingueret, Abrasha Rotenberg, Alicia Dujovne Ortiz y Ana Weinstein, junto al embajador de Israel, Daniel Gazit, asistieron al velatorio del importante poeta y escritor judeoargentino Eliahu Toker z”l, quien falleció ayer, miércoles, a los 75 años, víctima de una larga y penosa enfermedad.
Sus restos fueron inhumados en el sector dedicado a los escritores judíos, ubicado en la parte vieja del Cementerio Israelita de La Tablada.
“La pérdida de Eliahu Toker deja un enorme vacío porque es único e irremplazable”, declaró Weinstein a la Agencia Judía de Noticias (AJN).
“Tuve el privilegio de compartir muchos trabajos y horas de reflexión y discusión creativa, armando exhibiciones, escribiendo libros o creando sitios en Internet”, agregó.
Weinstein destacó la “figura intelectual y cultural” de “un poeta con una sensibilidad especial para detectar lo más íntimo y convertirlo en algo significativo para todos”, que “trabajó mucho sobre la historia de la comunidad judeoargentina y tomo sobre sí la tarea de hablar de Israel y de lo que significa para los judíos”, así como “identificarse con su pueblo y con el Estado”.
Su ex compañera de trabajo valoró la “calidad como ser humano” de Toker z”l, “creador fundamental del concepto de la diversidad”.
En tanto, Berliner relató que fue amigo de los padres de Eliahu, quienes cuando éste tenía 17 años le consultaron por sus condiciones y “dije que sería un gran poeta”.
“Muy consternado”, el actor manifestó a AJN que “es una pérdida lamentable”, dado que “era el único poeta judeoargentino que teníamos”.
“Siempre estaba trabajando mucho”, pero “es una lástima que la gente no lo haya conocido más”, ya que “hay una generación que no sabe quién era” Eliahu Toker z”l.
“Realmente, acá no se le presta atención a los grandes, y él era un grande”, se lamentó el actor.
Por su parte, el director de Cultura de la AMIA, Moshé Korin, calificó a Eliahu Toker z”l como “un lucero realmente comprometido con lo argentino y lo judío que se apagó”.
En diálogo con AJN, Korin resaltó que “fue un excelentísimo traductor del idish al castellano”, y “si hoy se conoce la poesía en ídish es, en gran parte, por su trabajosa actividad, porque sólo un poeta puede transcribir obras tan importantes”.
En este sentido, Toker z”l “fue un poeta talentosísimo, didáctico y muy sencillo, pero a la vez profundo y ordenado para transmitir sus pensamientos y conocimientos”, además de “una persona dúctil, amable, sencilla y dispuesta a colaborar ante cualquier requerimiento”, finalizó.
Eliahu Toker z”l había nacido en diciembre de 1934, en el porteño barrio del Once, donde vivió y trabajó gran parte de su vida.
En 1954 se recibió de moré en el Seminario de Maestros Hebreos, y en 1962, de arquitecto en la Universidad de Buenos Aires, profesión a la cual se dedicó durante dos décadas, antes de dar paso a su “vocación más honda”, tal como la describió: la poesía.
Tiene en su haber una docena de poemarios, desde “Piedra de par en par”, aparecido en 1972, hasta “Estado Civil: Abuelos. Poemas con nuestros nietos”, editado en 2009.
En 1997 fue premiado con la Faja de Honor en Poesía, de la Sociedad Argentina de Escritores, por “Padretierra”.
Cultor y fanático del ídish, Toker z”l se dedicó también a la traducción de los grandes poetas de esa lengua, como Glatstein, Leivik, Sútzkever y Gebirtig.
También editó antologías traducidas, con textos en ídish y hebreo, que incluyeron a Itsjok Katzenelson y Scholem Aleijem.
Además, Toker z”l escribió once libros de humor, ocho de ellos con Rudy, como “¿Nu? Reír en el país de ídish”, “No desearás tu mujer al prójimo” y “Gogl Mogl”. Con Fingueret editó “Las picardías de Hérshele”.
Asimismo, Toker z”l indagó acerca de los puntos de encuentro y desencuentro entre lo judío y lo argentino, y lo judío y lo latinoamericano en la literatura y la poesía en ídish y castellano, participó en la organización de encuentros de escritores judíos latinoamericanos sobre esa temática
También organizó antologías de las obras de Alberto Gerchunoff -“Alberto Gerchunoff, entre gauchos y judíos”-, César Tiempo -“Buenos Aires esquina Sábado”- y Carlos Grünberg -“Un diferente y su diferencia”-.
Eliahu Toker z”l incursionó en la curaduría de muestras, con “De la destrucción a la reconstrucción. 18 de julio de 1994” y “Álbum de una Comunidad. Centenario de la Colonización Agrícola Judía en la Argentina”, ambas junto con Weinstein, con quien escribió, además, varios libros, como “La letra ídish en tierra argentina” o “Sitios de la memoria. Los cementerios judíos porteños de Liniers y Tablada en la historia y la cultura”, entre otros.
Más información sobre su vida puede encontrarse en su página en Internet: www.eliahutoker.com.ar.
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