El director del Banco de Israel, Stanley Fischer, y sus homólogos de Siria y el Líbano realizaron una rara y breve reunión, durante la convención regional de jefes de bancos centrales celebrada en Turquía el domingo pasado.
Fischer les dijo a sus funcionarios que había intercambiado una conversación con sus pares, pero no entró en detalles.
La llegada de Fischer a Turquía fue recibida con una cálida bienvenida por parte de la prensa turca, en contradicción con el ambiente tenso que rodea los temas de seguridad entre los dos países.
Las tensiones llegaron a un nuevo punto de ebullición cuando el Consejo de Seguridad Nacional, en Ankara, publicó un documento calificando a Israel como una "amenaza estratégica" para Turquía.
La convención regional fue convocada por el Banco Central de la República de Turquía y el Centro de Economía y Estudios de Política Exterior (EDAM), con el fin de discutir los cambios necesarios en el rol de los bancos centrales en el ámbito económico tras la crisis financiera internacional.
Fischer compartió con sus colegas las lecciones que siente que se deben aprender de la crisis.
Fischer es una figura conocida para sus anfitriones turcos, los gobernadores del Banco Central, por sus visitas anteriores al país cuando era primer subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional.
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