El ministro de relaciones exteriores israelí, Avigdor Lieberman, se encontró ayer con su contraparte alemana, Guido Westerweelle, en Berlín. Lieberman lo invitó a visitar Israel y el funcionario de Alemania aceptó y dijo que lo hará próximamente.
Los hombres discutieron varios temas, sobre todo el proceso de paz entre israelíes y palestinos. “El pueblo de Israel quiere la paz, pero la otra parte también debe mostrar buena fe”, expresó Lieberman, en lo que pareció un tono más suave del que tomó durante sus encuentros los ministros de relaciones exteriores de España, Miguel Moratinos, y de Francia, Bernard Kouchner, esta semana.
Además agregó que el gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, “ha hecho una gran cantidad de gestos de buena voluntad para facilitar las negociaciones con los palestinos”.
“Estamos dispuestos a reiniciar las charlas inmediatamente, sin precondiciones, pero los palestinos deben ser recíprocos”, resaltó.
Lieberman también anunció la intención de Israel de abrir un consulado en Munich el próximo año. Los dos discutieron, luego, la formación de un trabajo conjunto para incrementar la cooperación entre Jerusalem y Berlçin.
Más temprano, Yisrael Beitenu anunció que no abandonaría la coalición si se renovada el congelamiento de las construcciones de los asentamientos. El anuncio siguió a una declaración parecida del líder de Shas, Eli Yishai. Se cree que el movimiento de los partidos de derecha busca prevenir que Kadima tome su lugar en la coalición.
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