En una rueda de prensa ofrecida en Ramala, capital administrativa de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), el presidente de esa comisión, Mamduh Aker, declaró que el Gobierno palestino «es incapaz de imponer la ley y el orden», y de asumir responsabilidades con la adopción de las medidas necesarias.
Aker presentó a los periodistas el informe correspondiente al año 2003 e indicó que la ANP, creada en 1993 en virtud de los Acuerdos de Oslo, se muestra ahora más débil que en el pasado y que «algo en ella se está colapsando».
La ineficacia de los agentes del dispositivo de seguridad de la ANP, cuyo número se calcula en unos 40.000, es atribuida habitualmente a la ocupación militar de Israel, que destruyó buena parte de su infraestructura desde que comenzó el levantamiento palestino en septiembre de 2000 en Cisjordania y Gaza.
Aker se refirió a que no se respetan los fallos de los tribunales, lo que hace que algunas personas traten de tomarse la justicia por su mano y surjan bandas de delincuentes armados.
«Cuando se producen asesinatos y otras violaciones de la ley, y la ANP no toma medidas serias para afrontarlos, la gente deja de confiar en las leyes», añadió Aker.
A su vez, el director del CPIDC, Said Zaidany, indicó que el año pasado se registraron 48 asesinatos en las zonas palestinas, pero la policía no detuvo a ningún sospechoso ni investigó los crímenes, en tanto que aumentó el fenómeno de quienes se tomaron la justicia por su mano. EFE ez/msr
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