La persistente nieve caída en los últimos días en el oriente del Mediterráneo provocó el cierre del aeropuerto internacional de Atenas y la suspensión de las clases en colegios en Israel. En Grecia, además de las perturbaciones en el aeropuerto, la inusual nevada obligó al cierre de puertos y autopistas y causó problemas generalizados en el transporte público. La agencia ANA asegura que cientos de automovilistas quedaron detenidos en las carreteras y que muchas ciudades se vieron aisladas.
La nieve continuó cayendo durante la noche en Oriente Próximo e hizo que en algunos colegios de Jerusalén, de los Altos del Golán y de Cisjordania las clases quedaran suspendidas.
Las previsiones meteorológicas advierten de que las nieve continuará cayendo en Jerusalén hasta la tarde de hoy. Durante la mañana ya han quedado abiertas algunas carreteras. En todo caso, la capa de nieve de es nueve centímetros, bastante menos que los 30 centímentos alcanzados en la única nevada del año pasado.
Fte E.Press

