Inicio NOTICIAS Crece entre los palestinos el culto a Saddam y le piden atacar a Israel

Crece entre los palestinos el culto a Saddam y le piden atacar a Israel

Por
0 Comentarios

En un campo de refugiados en esta ciudad, que el Papa visitó cuando estuvo en Belén en marzo de 2000, es alto el culto por los «mártires del islam» y Hadra, madre de 11 hijos, muestra orgullosa la foto de su hija Ahyyad, que se hizo volar con una carga explosiva en un supermercado de Jerusalén.

Belén sufre terriblemente la guerra sangrienta que enfrenta a israelíes y palestinos desde que comenzó la Segunda Intifada (rebelión) en setiembre de 2000 y que ha causado ya 2.100 muertos entre los palestinos y 730 entre los israelíes, muchos de los cuales cayeron en los atentados en los que se inmolaron unos 90 jóvenes islámicos.

Ciudad de tradición cristiana de 13 mil habitantes a apenas doce kilómetros de Jerusalén, la ausencia prácticamente total de turistas y los choques con frecuentes ocupaciones por parte del Ejército israelí hace agonizar a Belén. Muchos palestinos cristianos han emigrado y los musulmanes son ahora mayoría. La Iglesia de la Natividad, donde en el subsuelo se encuentra el pesebre en el que nació Cristo, recibe pocas visitas.

A la señora Hadra se le caen las lágrimas cuando un grupo de periodistas la visitamos en el campo de refugiados, recordando a su hija Ayyad Al Ajras, que tenía apenas 17 años cuando quiso entrar en un supermercado para saltar con todos los clientes israelíes que estaban adentro, entre ellos la argentina Dora Machinger.

También ese día se despertó con la «baraka» (buena suerte en árabe) Marta Himmer, otra argentina residente en Irsael, amiga de Dora, que hizo las compras una hora antes. El guardián del supermercado logró detener en la puerta a Ayyad, y fue el único que perdió la vida cuando la muchacha accionó el detonador de su cintura rellena de explosivo plástico. Hubo, eso sí, muchos heridos.

Hadra muestra detrás de ella una gran foto de la mezquita de Omar, con su cúpula dorada, uno de los dos templos sagrados del islam vecinos al Muro de los Lamentos en la Ciudad Vieja de Jerusalén, que es la más sacra reliquia para los judíos de todo el mundo.

Allí, en la mezquita de la Roca, donde según la tradición musulmana Mahoma ascendió a los cielos en un caballo de color blanco, se pueden ver las fotos de las tres chicas que cometieron un suicidio terrorista o un sacro martirio, según los puntos de vista.

«Todas las madres somos víctimas, tanto las palestinas como las israelíes», comenta Hadra.

En los mercados de Cisjordania y Gaza, donde viven tres millones de palestinos bajo la ocupación israelí desde 1967, el culto a Saddam Hussein se expande continuamente. En los últimos dos años, el líder iraquí envió 35 millones de dólares para las familias de los palestinos muertos como «kamikazes» o en los combates contra el ocupante israelí.

Es una forma de alentar la resistencia y los levantamientos. «¡Querido Saddam! ¡Ataca! ¡Ataca! ¡Ataca a Israel!», se escuchó ayer en Yatta, una población cercana a Hebrón, en medio del flamear de banderas palestinas, iraquíes y fotos del siempre joven Saddam Hussein.

El grupo extremista Hamas, que pidió a los iraquíes que cometan atentados suicidas contra los soldados norteamericanos e ingleses en territorio iraquí, ayer lanzó la iniciativa de un gran ayuno colectivo el domingo en una demostración de solidaridad con Irak.

Por otro lado, cientos de palestinos de Gaza llamaron ayer por teléfono a familias de Bagdad elegidas al azar para expresarles su solidaridad ante la guerra.

Dos minutos de llamada internacional no cuestan caro y grupos de activistas palestinos distribuyeron instrucciones en las que se informaba que para hablar con una familia en Bagdad basta marcar el número 964 (Irak), el 1, que es Bagdad, las características 443, 818 o 527 más cuatro números casuales.

La iniciativa dio un resultado muy exitoso, según contaron los dirigentes palestinos. Muchos habitantes de Bagdad se mostraron sorprendidos y agradecidos con los habitantes de Gaza.

Todas estas iniciativas de resistencia crean una realidad aún más difícil de la que ya existe, dominada por el odio recíproco. Israel comienza a preocuparse más por la situación que se planteará cuando llegue la paz que por la guerra en curso.

Fte Clarin

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más