Las mismas fuentes indicaron que, según las primeras investigaciones, un suicida subió al autobús y se inmoló. La televisión israelí ha explicado que el atentado se ha cometido a menos de 25 metros del domicilio del jefe de la oposición laborista, Amram Mitzna.
El autobús ha quedado reducido a un amasijo de hierros y los cuerpos de numerosas personas han quedado tendidos sobre la carretera, según informa la policía israelí y varios testigos.
De «escena dantesca» describió Jose Mandola, portavoz de la Estrella Roja de David, el lugar del suceso, al que llegó con las ambulancias.
El autobús arrancó y tras una explosión, se incendió, según dijeron testigos presenciales.
La policía ha explicado que la explosión se produjo cuando el autobús se encontraba en la avenida Sderot Moriahl del barrio de Carmeliya. Muy cerca se encuentra un centro comercial muy concurrido.
La parte central del autobús, de la línea 129 que se dirigía al Centro Horev, saltó por los aires y fragmentos del vehículo se esparcieron en los alrededores.
La policía de fronteras y el Ejército israelí se ha desplegado en la frontera de Israel con Cisjordania porque temen que se trate de una represalia por las incursiones del Ejército en la franja de Gaza.
De momento ninguna organización palestina se ha atribuido al atentado.
Hoy se cumplían dos meses sin atentados suicidas en Israel, desde que el pasado 5 de enero dos palestinos suicidas se inmolaran en Tel Aviv y acabaran con la vida de 23 personas, entre ellos ocho inmigrantes.
Fte El Mundo

