Taha, de 67 años, conocido por el sobrenombre de Abú Ayman, había sido ya detenido varias veces por el Ejército israelí así como por la policía y los servicios de seguridad palestinos, informaron allegados a Hamás.
Originario de Yabna, localidad cercana a Tel Aviv, Taha tiene el título universitario de Derecho Islámico y ocupó la doble función de imán en una mezquita y de juez religioso, declaró Ismail Haniya, un alto responsable de este movimiento.
«Hamás continuará con la resistencia, su voluntad no decaerá y no cederá frente a los arrestos y a las destrucciones israelíes», afirmó Haniya, quien advirtió a Israel de que el movimiento le responsabilizará «de cualquier mal que pueda ocurrirle» a Abú Ayman.
El Ejército israelí también detuvo en el campo de Bureij a dos de los cinco hijos de Taha, por su presunta implicación en actividades hostiles al Estado de Israel, continuó Haniya.
Los soldados descubrieron en su domicilio un fusil de asalto M-16, un cinturón de explosivos y una cantidad importante de explosivos, informó una fuente militar israelí.
El Ejército dinamitó durante la incursión la casa de la familia Taha y las residencias de otros dos activistas de Hamas, además de la de un miembro del grupo armado de la Yihad Islámica, otro grupo radical palestino.
El ministro israelí de Defensa, Shaul Mofaz indicó ayer que el Ejército va a «intensificar la presión» sobre los grupos armados palestinos, y contra Hamás en particular.
Fte E.Press

