Sharon había convocado una rueda de prensa transmitida en directo por todas las radios y canales de televisión de Israel para rechazar las acusaciones contra él de corrupción por un escándalo de un préstamo de 1,5 millones de dólares que recibió de parte de un empresario surafricano, Cyril Kern. Pero la transmisión fue brutalmente interrumpida pocos minutos minutos después de comenzar.
Según los tres canales de televisión, este acontecimiento no tiene precedentes y se debe a la intervención de un juez de la Corte Suprema, Michael Heshin, que preside la comisión encargada de supervisar la campaña electoral.
El juez Heshin, que miraba desde su casa la conferencia de prensa de Sharon, estimó que se trataba de «propaganda política» y ordenó que inmediatamente se pusiera fin a la transmisión.

