A poco de comenzar el 2003 estamos en condiciones de realizar un balance de lo que el año dejó, para empezar confirmar que fue un año histórico para Israel y la comunidad judía en Argentina, y de eso no hay duda alguna.
Durante el 2002 emigraron a Israel 6500 hermanos de la comunidad judía Argentina, cifra récord para una ola inmigratoria de toda América
De esa cifra un 20% son estudiantes en busca de un camino profesional, 50% son familias que pretenden encontrar una nueva respuesta y un futuro para sus hijos. Con ello se demuestra que Medinat Israel recibe a todos y cada uno sin importar su edad y su situación socio-económica imperante.
En el 2002 se desarrollaron diversas actividades para difundir y dar a conocer los alcances de los proyectos de aliá, por ejemplo en marzo y julio dos Expo-Israel en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza y Tucumán a las que acudieron mas de 12500 personas, de toda la Argentina. Sumado al festival Dalia, que este año contó con el auspicio y organización de la Agencia Judía , al cual llegaron 4000 personas.
Distintas municipalidades de Israel acudieron a la Argentina y mostraron un aspecto de su ciudad. Beer Sheva, Naharia, Ramle, Kiriat Malaji, Migdal Haemek, Katzrin, Rishon Letzion, entre otras, como así el proyecto de absorción en Kibutzim Bait Rishon Bamoledet que contó con una excelente recepción tuvo
También hay que sumarle a este trabajo, la llegada constante de shlijim temporarios que se encargaron de recorrer todas las comunidades judías del país, incluso aquellas en las que ni siquiera cuentan con el quorum necesario para el rezo del shabat. Merced a este trabajo, y la demanda local, el equipo del Departamento de Aliá acrecentó sustancialmente sus recursos humanos y su capacitación, permanente para beneficiar y mejorar la calidad del servicio y atención necesitada por los olim.
Es así que el Departamento de aliá abrió nuevas sedes, en Capital Federal para mejorar la calidad del servicio.
Los estudiantes encontraro nuevas propuestas para sus insercion universitaria por medio del plan Atid dirigidas a chicos que finalizaron el secundario, dividido en sus especialidades academica y tecnica; Taka, programa que apunta a la continuacion de la carrera universitaria; Aleh para aquellos interesados en las ramas de la Ingenieria Practica y el exitoso Zohar, para aquellos jovenes que desean terminar la secundaria en Israel, que debido a la gran cantidad de postulantes tuvo que implementar mas fechas de salida.
Por su parte, cabe destacar la llegada en julio de un nuevo Representante de la Agencia Judía para Latinoamérica, el Dr Arieh Abir, quien se abocó profundamente al desarrollo y ejecución de propuestas en el ámbito de la educación formal e informal que ya desarrollan en el 2002 y otras que comenzarán en el 03’.
También el Departamento de Aliá contó con la llegada por el término de tres años del Director de este Departamento para el Conosur del América Latina, Licenciado Lalo Slepoy, quien en conjunto con el Dr Abir ya está trabajando arduamente para que en el 2003 se renueven los proyectos.
También en materia educativa, la Agencia Judía brindó un importante aporte este año a la comunidad judía de nuestro país. A través de BAMA, ofreció un nuevo espacio para la educación judía, para la creación y la innovación educativa.
BAMA colaboró, como viene haciéndolo desde sus inicios en 2001, con la educación judía formal y no formal, religiosa y no religiosa de Argentina y de la región.
Ha generado diversas alternativas y programas educativos de excelencia académica – profesional, propuestas sólidas y atractivas en las que cada judío pudo encontrar un proyecto educativo al cual integrarse.
BAMA ha trabajado durante 2002 en estrecha relación con los educadores de las escuelas judías a través de los programas Jail, del cual participan todas las escuelas secundarias judías integrales del país, con un total de más de 6000 alumnos, las cuales recibieron subsidios del Ministerio de Educación del Estado de Israel a través del Departamento de Educación de la Agencia Judía, destinado a becas de alumnos, realización de proyectos educativos, capacitación docente en Argentina e Israel, viajes de alumnos a Israel y compra y elaboración de material didáctico; Horaá Mutemet, un programa de excelencia educativa del cual participan más de 20 escuelas primarias de Argentina, Uruguay, Brasil, Perú Paraguay, Costa Rica y México; Alon, una nueva propuesta de formación de morim con título del Estado de Israel; Jalomot, una nueva propuesta de educación judía que acercó a más de 50 niños de 6 a 12 años que no asistían a escuelas de la red escolar judía, a sus raíces y Formación Continua que ha realizado dos Encuentros de Capacitación para Educadores Judíos de Latinoamérica de los que participaron más de 600 docentes, directores y directivos.
BAMA también ha ofrecido a lo largo de este año espacios alternativos de formación y capacitación para niños y jóvenes institucionalizados y no, como Lomdim, una experiencia innovadora, con 30 centros a lo largo de todo el país, que brindó a lo largo de este año a más de 1000 jóvenes de 12 a 18 años un marco de educación judía que combina contenidos y experiencias judaicas, Manhigut Betnufa, un programa de capacitación profesional para líderes, lanzado en forma simultánea en Argentina, Chile, Brasil y Uruguay, Kivun, Escuela de Madrijim, Centro de Recursos, Reshet Maaian y Ulpanim de Rikedei Am, de Shira y de Hebreo y ha trabajado en forma conjunta con los Movimientos Juveniles Sionistas.
Además, a lo largo del 2002 BAMA ha acercado a los jóvenes judíos a vivenciar la tierra de Israel a través de programas educativos como Shnat, que propone a los bogrim de las Tnuot capacitarse un año en Israel , Taglit, un programa educativo que brinda a jóvenes de 18 a 26 años la posibilidad de conocer Israel, Zohar, y Siur Guishush .
De esta manera, cada vez más judíos pueden acceder a una educación que los acerca a sus raíces a través de programas de educación formal, no formal y de programas educativos en Israel.
El 2002 no fue un sueño.
Israel es y será el hogar para todos y cada uno que pretenda un futuro distinto, un futuro mejor.
Por eso en el 2003 mantenemos la apuesta, continuamos con los beneficios y con el trabajo de primer nivel que realizamos duarnte el año que llegó a su fin.
El Estado de Israel los quiere y los necesita.

