El titular de la Unidad Fiscal que investiga el atentado a la AMIA, Alberto Nisman, anunció esta tarde que fueron incorporadas a la causa pruebas que acreditan que el conductor suicida que se inmoló en el ataque contra la mutual judía fue un libanés de 21 años, Ibrahim Hussein Berro, quien llegó a la Argentina a través de la Triple Frontera luego de entrenarse en campos del movimiento fundamentalista Hezbollah.
El fiscal informó que fueron incorporadas a la causa las pruebas sobre el hombre que se inmoló en el atentado, luego de haber encontrado a dos hermanos del suicida que residen en los Estados Unidos y declararon en la causa.
Tras once años y tres meses del atentado a la mutual judía que mató a 85 personas, el fiscal consideró probado que el suicida ingresó al país por la Triple Frontera días antes del 18 de julio de 1994 y era activo militante en la organización Hezbollah.
La investigación. El nombre de Berro había surgido en el informe de inteligencia de la SIDE elaborado el año pasado, donde incluso se daba cuenta de que el joven habría entrado al país por la Triple Frontera con la ayuda de otros miembros de Hezbollah.
Pero ahora se logró confirmar y judicializar esos datos y recolectar pruebas que fueron incorporadas a la causa.
Los fiscales argentinos también consiguieron tres números de teléfono que habrían sido usados por la organización proiraní y ahora son cotejados con otras líneas sospechosas del ataque.
Testigo. Apenas regresaron a la Argentina, los fiscales convocaron a la enfermera Nicolasa Romero, la única testigo que aseguró haber visto el rostro del conductor de la Trafic segundos antes de las 9.53 del 18 de julio de 1994, cuando 300 kilos de amonal volaron la sede de Pasteur 633 de esta capital.
A Romero le mostraron las únicas dos fotos que consiguieron del supuesto conductor: una de cuando tenía 16 años y otra -menos nítida- de un par de años después, donde se lo veía más gordo y con bigotes.
«Tiene un gran parecido», admitió Romero cuando le mostraron las fotos, mientras expertos de la División Individualización Criminal de la Policía Federal compararon digitalmente las imágenes y coincidieron en que podía ser la misma persona.
Ocho meses. El fiscal Marcelo Martínez Burgos, a cargo junto con Nisman de la Unidad Fiscal de Investigación para la causa AMIA, dijo esta tarde a LA NACION LINE que se llegó a este resultado después de casi ocho meses de investigación.
«Manejábamos esta información desde febrero. Estuvimos realizando distintas medidas, asistimos a audiencias con dos hermanos del suicida llevadas a cabo por fiscales de Detroit, con la colaboración del FBI y del Departamento de Justicia de los Estados Unidos», aseguró.
El terrorista. El fiscal relató que el suicida tenía un hermano mayor que también se había inmolado en 1989 y que su padre participaba en movimientos terroristas. Además, informó que el suicida vivía en el Líbano y que desapareció durante unos meses, en los que estuvo entrenándose para el atentado.
El fiscal aseguró que el juez Rodolfo Canicoba Corral estuvo al tanto de toda la investigación. «Hemos dejado constancia de todo lo que hemos hecho», aseguró.
Burgos dijo que están realizando «un entrecruzamiento de datos muy importante» y que están «muy satisfechos con los resultados obtenidos».
Confianza. «Tenemos mucha confianza de que vamos a avanzar un poquito más. No prometemos resultados, sino mucha gestión, mucha seriedad y sobre todo legalidad en cuanto a como producir, presentar y preservar la prueba», señaló.
Satisfacción. En tanto, Sergio Burstein, integrante de la asociación Familiares y Amigos de las Víctimas de la AMIA, dijo esta tarde a LA NACION LINE que «es sumamente importante» la identificación del terrorista suicida «porque ya no cabe ninguna duda de que Hezbollah fue el autor de la masacre».
Burstein se mostró satisfecho con la investigación que llevan a cabo los fiscales Nisman y Burgos porque consideró que «se identificó plenamente y se incorporó como corresponde la prueba ante la Justicia».
«Por fin se trata con respeto la muerte de 85 personas y no se hizo de esto un uso político. No podemos olvidar que semanas atrás hubo elecciones y esto no fue utilizado en beneficio de nadie como estamos acostumbrados en esta causa», enfatizó.
«Esperamos que sea el principio de muchas otras investigaciones que den sus frutos para que podamos decir que en la Argentina se hace justicia y que no ocurra como en estos once años, en los que tuvimos las manos vacías», afirmó.

