El 87,4 por ciento de los abogados argentinos considera que el Poder Judicial no es independiente y un 97,7 por ciento opina que el sistema judicial no resuelve las necesidades de la población.
‘Los resultados pueden provocar sorpresa, pero el estudio tiene el ánimo de detectar las disfunciones del sistema para corregir los vicios y así aportar a la gobernabilidad democrática’, dijo hoy a EFE el presidente de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA), Carlos Alberto Andreucci.
Los datos, que coinciden con la mala imagen que la Justicia tiene en la sociedad en general, son fruto de un estudio encargado por la FACA a la consultora privada Nueva Mayoría, que entrevistó a 1.254 letrados de todo el país y luego contrastó sus opiniones con encuestas realizadas entre 1.100 personas que no son abogados.
Entre los profesionales del ámbito jurídico, pese a que el 51,2 por ciento considera que a la hora de ejercer su labor el sistema judicial funciona aceptablemente bien, el 94,7 por ciento considera que éste debe ser reformado.
Gran parte de las críticas apuntan al insatisfactorio funcionamiento de los Consejos de la Magistratura, organismos que designan y enjuician a los jueces.
‘Una de las respuestas para lograr una Justicia independiente del poder político es afianzar los Consejos de la Magistratura, que en muchas provincias ni siquiera fueron realizados, y evita que los jueces sean nombrados por el gobierno de turno’, señaló Andreucci.
Los abogados consultados señalaron varios factores que contribuirían a superar la ‘ineptitud del modelo’ judicial, entre los que destacaron la necesidad de capacitación, la urgencia de promover cambios de actitud entre los actores del sistema y el planteo de temas éticos.
‘Muchos señalan la falta de motivación para actualizarse. En lo ético, esto también se traduce en la desaprensión con que los jueces llevan los procesos y dictan sentencia’, indicó el presidente de FACA.
En Argentina, donde hay unos 100.000 abogados, la visión crítica de los letrados coincide con la de la sociedad: el 53 por ciento de los argentinos no cree en la Justicia como institución, el 92 por ciento sostiene que la Justicia no funciona bien y el 54 por ciento dice que es difícil acceder al sistema judicial.
De acuerdo a los sondeos de Nueva Mayoría, el 83 por ciento asegura que la Justicia argentina no es independiente del poder político.
‘La percepción que muestra la opinión pública respecto a la justicia en Argentina debe interpretarse también por su dimensión histórica’, señaló Rosendo Fraga, director del centro de estudios Nueva Mayoría.
Como una de las claves de este contexto, el analista destaca el hecho que desde la toma de posesión de Néstor Kirchner como presidente del país, en mayo de 2003, se fueron seis de los nueve miembros de la Corte Suprema, con lo que el supremo tribunal modificó diez veces su composición en los últimos sesenta años.
También influye en esta imagen negativa la exposición de jueces en sonados casos de sobornos o irregularidades y el escepticismo generado por la falta de esclarecimiento en causas de alto impacto, como el atentado perpetrado en 1994 contra la sede de la mutualista judía AMIA, en el que murieron 85 personas.
De acuerdo a un sondeo realizado este año por el Consorcio Iberoamericano de Investigaciones de Mercados y Asesoramiento en dieciocho países de Iberoamérica, el promedio de imagen positiva de la Justicia es de sólo el 29 por ciento, mientras que en Argentina es del 25 por ciento.

