Itongadol/AJN.- Enmascarados armados salieron a las calles de algunas ciudades y campos de refugiados de la Autoridad Palestina en los últimos días para protestar por la decisión de varios bancos de cerrar las cuentas de los terroristas presos en cárceles israelíes.
Ello se produjo en respuesta a la nueva legislación, que entró en vigencia el 9 de mayo y declara que “toda persona que realice cualquier transacción con activos, incluso dinero, para facilitar, financiar o recompensar a una persona por llevar a cabo delitos relacionados con el terrorismo está cometiendo un delito punible con 10 años de prisión y una multa sustancial».
El cierre de las cuentas de los presos ha provocado una ola de protestas, incluidos activistas políticos, familiares y facciones de todo el espectro político palestino.
En las áreas de Jenin y Nablus, enmascarados armados salieron a las calles para unirse a las protestas, disparar al aire y amenazar a los gerentes de los bancos para que den marcha atrás.
Un incidente similar se reportó en el campo de refugiados de al-Amari, cerca de Ramallah, el domingo por la noche.
Fuentes palestinas dijeron que los hombres armados pertenecían a las Brigadas de Mártires de al-Aqsa, el brazo armado de la facción gobernante Fatah, encabezada por el titular de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas.
El grupo ha sido designado organización terrorista por Israel, la Unión Europea, Canadá y los Estados Unidos.