Itongadol/Agencia AJN (Por Michael Starr/The Jerusalem Post).- Independientemente de si el presidente estadounidense Donald Trump y su administración pretendieran o no añadirle una advertencia al régimen iraní como efecto colateral de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el sábado, es probable que los funcionarios del régimen islámico interpreten de ese modo la operación militar estadounidense.
Irán, aliado de Venezuela desde hace mucho tiempo, ha sufrido disturbios civiles desde el domingo en medio de un drástico debilitamiento del rial, la escasez del agua y un régimen con una imagen debilitada tras la guerra de 12 días con EE. UU. e Israel.
Los disturbios y las protestas han persistido mientras el régimen islámico tomaba medidas enérgicas, pero en respuesta al control cada vez mayor de las fuerzas de seguridad, Trump ha emitido advertencias enérgicas.
Trump le advirtió a Irán el viernes en Truth Social que si sus fuerzas de seguridad mataban a manifestantes, «los Estados Unidos de América irán a rescatarlos».
«Estamos listos para actuar», escribió el presidente estadounidense.
Esas declaraciones se produjeron apenas dos días después de que Trump se reuniera con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y señalara que si Irán realmente se está «portando mal» al continuar desarrollando sus programas nuclear y de misiles balísticos, «los derribaremos. Desataremos un infierno sobre ellos».
Tales advertencias, junto con una demostración tácita de la voluntad de Trump de usar la fuerza militar e incluso de un cambio de régimen, harían reflexionar a cualquier país hostil, pero sea coincidencia o no, la operación de Maduro se produjo en el sexto aniversario del asesinato por parte de Trump del comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), Qasem Soleimani.
Trump se refirió a esa operación y la incursión para destruir instalaciones nucleares iraníes como campañas comparables a la redada por Maduro en la sesión informativa del sábado.
«Esta fue una de las más impresionantes, efectivas y poderosas demostraciones de poderío y competencia militar estadounidense en la historia de los Estados Unidos, y si lo piensan, ha habido otras buenas, como el ataque a Soleimani, el ataque a [el fundador de ISIS, Abu Bakr] Al Baghdadi y la reciente destrucción y erradicación de los sitios nucleares de Irán en la operación conocida como Martillo de Medianoche», declaró Trump.

Los mensajes, intencionales o no, de la operación por Maduro no han pasado desapercibidos para los funcionarios israelíes, que han verbalizado los presagios en las columnas de humo en Caracas.
«El régimen de Irán debería prestarle mucha atención a lo que está sucediendo en Venezuela», declaró el líder de Yesh Atid en X el sábado.
El ministro de la Diáspora, Amichai Chikli, también afirmó en una declaración que la operación le asestó un golpe al «eje global del mal» y le envió un «mensaje claro» al Líder Supremo de Irán, Alí Jamenei.
«Maduro no dirigía un país, dirigía un imperio de crimen y droga que alimentaba directamente a Hezbollah e Irán», declaró Chikli el sábado por la noche. «Las decisivas medidas del presidente han demostrado una vez más que los líderes fuertes son la única manera de derrotar a los dictadores.»
Según Maariv, Comandantes por la Seguridad de Israel, una ONG compuesta por más de 550 altos funcionarios retirados, también evaluó que «la acción estadounidense en Venezuela es una advertencia para el régimen de Irán».
La avalancha de declaraciones de funcionarios iraníes el sábado puede indicar una creciente preocupación, al ver un recordatorio de que Trump no es todo fanfarronería cuando se trata de lidiar con sus enemigos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní emitió un comunicado criticando la operación militar estadounidense en Venezuela por ser una «flagrante violación de la soberanía nacional y la integridad territorial del país» e instó a las Naciones Unidas a condenar a Washington.
Tras la redada del sábado para capturar a Maduro, la cuenta en X de Jamenei publicó una serie de comentarios, tras varios días de silencio.
«Lo importante es que cuando uno se da cuenta de que un enemigo quiere imponerle algo a su gobierno o nación con falsas afirmaciones, debe oponerse firmemente a ese enemigo. No cederemos ante ellos. Con confianza en D’s y en el apoyo del pueblo, doblegaremos al enemigo», escribió la cuenta de Jamenei. «Ese estadounidense despotricador se sienta ahí hablando de la nación iraní, profiriendo una combinación de calumnias y promesas. ¡Falsas promesas! ¡Engaño!»
Jamenei recordó que Estados Unidos se había preparado para la guerra con su país mientras negociaba sobre su programa nuclear y describió cómo una «guerra blanda» podría utilizarse para desmoralizar a la población.
Incluso si Trump nunca hubiera hecho sus declaraciones sobre Irán y el ataque hubiera ocurrido otro día, la decapitación de un aliado sigue representando un problema para el régimen islámico. Irán había invertido en infraestructura militar en Venezuela, con una planta de fabricación de drones y una base de entrenamiento de Hezbollah. El delegado iraní también ha utilizado al país sudamericano como un centro para su red financiera ilícita.
Irán y Venezuela registraron un comercio de casi tres mil millones de dólares en 2023. Teherán le exportó petróleo a Caracas y apoyó a su propia industria petrolera, particularmente al evadir sanciones.
Con la salida de Maduro, esas inversiones ahora están en duda, y cuando un país se encuentra en apuros financieros, solo la esperanza y la desesperación pueden marcar el rumbo.
Con tales inversiones en Venezuela por parte de Irán, la eliminación de un activo importante por parte de los Estados Unidos es, como señaló Chikli, un golpe al «eje de la resistencia». Independientemente de si se le envió un mensaje a Irán al capturar a Maduro, Irán ya está sintiendo el dolor.

