Las autoridades aseveraron haber incautado bienes por deudas relacionadas con impuestos municipales impagos, pero la UNRWA afirmó estar exenta según una convención de la ONU ratificada por Israel.
Itongadol/Agencia AJN.- La policía de Israel allanó este lunes por la mañana las oficinas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés) en Jerusalem Este.
Así lo aseguró el comisionado general de UNRWA, Philippe Lazzarini, advirtiendo que los agentes retiraron la bandera de la ONU que ondeaba sobre el complejo y la reemplazaron con una bandera israelí.
Lazzarini acusó al Estado judío de un “desprecio flagrante” por su obligación, como Estado miembro de la ONU, de respetar la inviolabilidad de las instalaciones de la organización.
Con camiones y montacargas, las autoridades se llevaron “muebles, equipos informáticos y otros bienes”, expresó Lazzarini.
El operativo se produjo después de que la Knesset (Parlamento israelí) aprobara, a finales de octubre de 2024, dos leyes que prohíben a la UNRWA operar dentro del territorio israelí.
Pese a la prohibición, las actividades de la UNRWA —incluidas escuelas, servicios sanitarios y asistencia social— continúan funcionando precariamente en Jerusalem Este.

Por su parte, la Policía de Israel remarcó en un comunicado que las incautaciones fueron “realizadas por el municipio de Jerusalem como parte de un procedimiento de cobro de deudas”.
“La policía está presente para asegurar la actividad municipal”, añadió el comunicado.
En la misma línea, el portavoz policial, Dean Elsdunne indicó que el cobro estaba relacionado con el impuesto municipal de ocupación conocido como arnona.
Según el medio de comunicación Israel Hayom, la agencia debía 11,5 millones de shekels (NIS, unos 3,5 millones de dólares) en impuestos e intereses impagos.
Sin embargo, el director de UNRWA para Cisjordania y Jerusalem Este, Roland Friedrich, sostuvo que la agencia está exenta de ese tipo de gravámenes: “No existe deuda porque las Naciones Unidas —y UNRWA forma parte de la ONU, es una agencia de la ONU— no están obligadas a pagar ningún tipo de impuesto de ese tipo según el derecho internacional y según la legislación que Israel mismo adoptó’’.
La Convención sobre Privilegios e Inmunidades de las Naciones Unidas de 1946, posteriormente ratificada por Israel, establece que la ONU y sus bienes no pueden ser gravados por los países anfitriones.

“Cualquiera sea la acción interna que se tome, el complejo conserva su estatus como instalaciones de la ONU, inmunes a cualquier forma de interferencia”, concluyó Lazzarini, que fue declarado persona non grata por Israel.
El complejo no alberga personal de UNRWA desde enero, cuando entró en vigor la ley que prohibió sus operaciones.
El Estado judío intentó cerrar la UNRWA durante años, alegando que perpetúa el conflicto israelí-palestino al seguir otorgando estatus de refugiado a los descendientes de quienes abandonaron sus hogares en lo que hoy es Israel durante la Guerra de Independencia de 1947-49.
La campaña contra la agencia se intensificó después de que surgieran pruebas de que empleados de la UNRWA participaron en la masacre de Hamás del 7 de octubre de 2023 y alentaron acciones contra Israel.
Asimismo, Jerusalem afirma que más del 10% del personal de UNRWA en Gaza tiene vínculos con facciones terroristas y que los centros educativos gestionados por la agencia incitan de forma sistemática al odio contra Israel y glorifican el terrorismo.
En febrero de 2024, el ejército israelí reveló la existencia de un centro de datos subterráneo de Hamás directamente debajo de la sede de UNRWA en la Franja.

