Itongadol/ AJN.- Siria publicó esta semana una nueva ley aduanera que restringe la entrada de mercancías en las zonas libres, con especial énfasis en aquellas que violan las disposiciones del boicot contra Israel.
La nueva ley de aduanas promulgada por el presidente sirio Ahmed al-Shara el 19 de mayo de 2026 tiene como objetivo modernizar el sistema económico sirio, manteniendo al mismo tiempo la tradicional política de boicot contra Israel.
La trascendencia de la medida y el análisis de la postura de Julani:
La importancia de la nueva ley aduanera
Intensificación de la aplicación de la ley contra Israel: El artículo 112 de la ley prohíbe explícitamente la introducción en las zonas francas (incluida la zona conjunta con Jordania) de productos que violen las leyes de boicot contra Israel.
Prohibición de entrada para ciudadanos: Además de las mercancías, los reportes indican que la ley incluye una prohibición explícita de la entrada de ciudadanos israelíes en territorio sirio.
Modernización e independencia: La ley otorga a la Autoridad Aduanera personalidad jurídica independiente y autonomía financiera, con el objetivo de combatir el contrabando y reactivar la economía tras los años de guerra.
La postura de Julani respecto a Israel e Irán
La combinación de la recepción de bienes procedentes de Irán (socio económico y estratégico del nuevo régimen junto con Turquía) y el boicot a Israel refleja una estrategia compleja por parte de Julani:
Legitimidad interna y árabe: El boicot a Israel se considera una herramienta para fortalecer el apoyo local y árabe a su presidencia. Según algunas fuentes, Julani está utilizando esta línea dura para preparar el terreno entre la población conservadora siria antes de dar pasos políticos futuros.
Doble juego: A pesar de la estricta legislación, Julani envió mensajes pragmáticos a Occidente durante el último año. Declaró que Siria no se utilizará como base para ataques contra Israel e incluso ha mantenido contactos indirectos (y directos, según algunos informes) para la coordinación de la seguridad en la frontera.
Renuncia a la influencia militar iraní, pero no a la económica: mientras Julani trabaja para reducir la presencia militar de las milicias iraníes con el fin de obtener legitimidad internacional, los lazos económicos con Irán continúan como parte de la necesidad de reconstrucción del Estado y de acuerdos comerciales regionales.
Obstáculos para la normalización: A pesar de los rumores de voluntad de alcanzar un acuerdo en el futuro (quizás para finales de 2026), Juliani condiciona cualquier progreso a una retirada israelí a las líneas de diciembre de 2024 (la zona de amortiguación y el Monte Jermón).
El despacho de aduanas no indica necesariamente el cierre de la puerta a las negociaciones políticas, sino más bien un intento de Juliani por preservar una imagen nacional-árabe tradicional («la nueva Siria que no se rinde») mientras mantiene un diálogo secreto y pragmático con Israel y Estados Unidos para asegurar la supervivencia de su gobierno.

