Inicio MEDIO ORIENTE La guerra con Irán dispara el precio del petróleo y deja con valor negativo a un fondo israelí que apostaba a su caída

La guerra con Irán dispara el precio del petróleo y deja con valor negativo a un fondo israelí que apostaba a su caída

Por Gustavo Beron
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Itongadol/Agencia AJN.- El fuerte aumento del precio del petróleo tras la guerra entre Israel e Irán dejó en una situación inusual a un fondo cotizado administrado por la gestora israelí Kesem, cuyo valor neto de activos se volvió negativo después de apostar a una caída del crudo.

El episodio no implica pérdidas masivas en términos absolutos —el fondo gestionaba menos de un millón de shekels (unos 320.000 dólares) hasta este lunes por la mañana—, pero ilustra el impacto que tuvo la suba del petróleo en inversores que apostaban agresivamente a una caída de los precios.

Kesem Mutual Funds, parte del grupo financiero Phoenix, anunció que suspenderá la negociación del fondo “Kesem ETF Leveraged Short Bloomberg Brent Crude Futures x2 Monthly” luego de que su valor neto de activos se volviera negativo.

Este ETF estaba diseñado para ofrecer un rendimiento inverso apalancado del índice que sigue el precio del crudo Brent. En términos prácticos, el fondo buscaba generar un retorno equivalente al -200% de la variación del petróleo: si el precio del crudo caía 1 dólar, los inversores obtenían una ganancia de 2 dólares; pero si subía 1 dólar, la pérdida era de 2 dólares.

De esta manera, quienes invertían en el fondo apostaban a una caída del precio del petróleo con un nivel de riesgo elevado debido al apalancamiento.

En los últimos días, sin embargo, la guerra con Irán —que incluyó el cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte de petróleo del mundo— provocó un fuerte salto en los precios del crudo.

El barril de Brent pasó de alrededor de 83 dólares a cerca de 104 dólares, mientras que solo el lunes registró un aumento adicional del 11%, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2022.

El repunte se produjo después de ataques de la Fuerza Aérea israelí contra tres instalaciones petroleras iraníes.

Los mercados energéticos estiman que los daños a la infraestructura petrolera de Irán podrían afectar el suministro global, ya que el país es uno de los mayores exportadores de crudo del mundo.

En medio de esta escalada geopolítica, el precio del petróleo ya acumula un aumento cercano al 38% en lo que va del año, un movimiento especialmente perjudicial para quienes mantenían posiciones cortas apalancadas en el mercado.

El ETF de Kesem era relativamente pequeño y gestionaba menos de un millón de shekels en activos hasta este lunes, lo que sugiere que el interés por apostar agresivamente contra el petróleo era limitado entre los inversores.

Sin embargo, el caso pone de manifiesto los riesgos asociados a los productos financieros apalancados.

Cuando el índice del petróleo superó los 1.912 puntos, el valor neto de activos del fondo pasó a ser matemáticamente negativo. Ante esta situación, el administrador del fondo presentó una solicitud urgente a la Bolsa de Tel Aviv y a la Autoridad de Valores de Israel para suspender la negociación del ETF y cancelar las operaciones y creaciones de participaciones realizadas durante la jornada.

Según la gestora, la extrema volatilidad del mercado petrolero en medio de la guerra podría dejar al fondo con un valor negativo al cierre de la sesión, incluso si el precio del petróleo se moderara posteriormente.

A diferencia de una inversión tradicional en acciones —donde la pérdida máxima está limitada al capital invertido—, las posiciones cortas pueden generar pérdidas superiores al monto inicial.

En este caso, el mecanismo del fondo no se basaba en la venta en corto de acciones, sino en el uso de contratos de futuros vinculados al precio del crudo Brent.

El fondo abría posiciones cortas en estos contratos, lo que implica vender futuros de petróleo para beneficiarse si el precio baja. Si el precio sube, la posición genera pérdidas.

Los contratos de futuros se liquidan diariamente mediante un mecanismo conocido como mark-to-market, en el que las ganancias o pérdidas se registran cada día.

Para mantener exposición continua al precio del petróleo, el fondo también renovaba sus posiciones mensualmente, cerrando el contrato más cercano a su vencimiento y abriendo uno nuevo en el siguiente mes.

Debido al apalancamiento de dos veces, el fondo buscaba replicar un retorno inverso de aproximadamente el 200% de la variación del índice del petróleo. En términos matemáticos, un aumento superior al 50% en el precio del crudo en un período corto puede llevar las pérdidas más allá del capital del fondo, dejando su valor neto en terreno negativo.

Hasta finales de enero, Kesem —dirigida por Avner Haddad— era la mayor gestora de fondos mutuos de Israel, con aproximadamente 122.000 millones de shekels (unos 39.000 millones de dólares) en activos bajo gestión entre fondos activos, ETF y fondos del mercado monetario.

Además del ETF inverso apalancado, la compañía también gestiona otros dos fondos que ofrecen exposición directa al petróleo: “Kesem ETF (4D) Bloomberg Brent Crude Futures”, que subió alrededor de 39% desde comienzos de año, y “Kesem ETF (4A) Bloomberg Brent Crude Futures Currency-Hedged”, que avanzó cerca de 44% en el mismo período.

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