Itongadol/Agencia AJN.- La dirigencia iraní teme que un eventual ataque de Estados Unidos pueda reavivar protestas masivas y poner en riesgo la continuidad del régimen islámico, al alentar a una población ya enfurecida tras una violenta represión contra manifestaciones antigubernamentales, según seis funcionarios actuales y exfuncionarios citados por Reuters.
De acuerdo con esas fuentes, en reuniones de alto nivel se advirtió al líder supremo Ali Khamenei que la indignación pública por la represión del mes pasado —la más sangrienta desde la Revolución Islámica de 1979— alcanzó un punto en el que el miedo dejó de ser un factor disuasorio. Cuatro funcionarios que fueron informados sobre esos encuentros señalaron que Khamenei fue alertado de que muchos iraníes estarían dispuestos a volver a enfrentar a las fuerzas de seguridad.
Según las evaluaciones transmitidas al líder supremo, una presión externa adicional, como un ataque limitado de Estados Unidos, podría envalentonar a los manifestantes y provocar un daño irreparable a la estructura política del país. Las fuentes indicaron que el escenario más temido combina una ofensiva externa con un nuevo estallido social interno.
Uno de los funcionarios consultados sostuvo que, desde la visión de Teherán, los enemigos de Irán buscan deliberadamente fomentar nuevas protestas para poner fin a la República Islámica. En ese contexto, advirtió que un levantamiento popular derivaría, casi con certeza, en más violencia.
“Un ataque combinado con manifestaciones de personas enfurecidas podría llevar al colapso del sistema gobernante. Esa es la principal preocupación entre los altos funcionarios, y es lo que nuestros enemigos buscan”, afirmó el funcionario, que habló bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad del tema.

