Itongadol.- La Marina de la República Islámica de Irán inició este jueves su primer ejercicio militar a gran escala desde el conflicto de 12 días con Israel en junio, según reportó la televisión estatal iraní. El ejercicio «Poder Sostenible 1404» se desarrolla en el Golfo de Omán y el Océano Índico, e incluye el lanzamiento de misiles de crucero contra blancos marítimos y operaciones con drones en aguas abiertas.
Aunque este tipo de maniobras son habituales en el calendario militar iraní, el ejercicio adquiere especial relevancia tras la guerra que enfrentó a Teherán con Israel y Estados Unidos, conflicto que resultó en la destrucción de sistemas de defensa aérea y el bombardeo de instalaciones nucleares iraníes. Las autoridades persas buscan proyectar fortaleza y capacidad de recuperación ante posibles nuevas confrontaciones.
La Marina iraní, que cuenta con aproximadamente 18.000 efectivos según estimaciones internacionales, logró evitar daños significativos durante el conflicto de junio. Esta fuerza, con base en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, tiene bajo su responsabilidad la vigilancia del Golfo de Omán, el Océano Índico y el Mar Caspio, mientras que el Guardia Revolucionaria se encarga predominantemente del Golfo Pérsico y el estratégico Estrecho de Hormuz.

El ministro de Defensa iraní, general de brigada Aziz Nasirzadeh, afirmó esta semana que las fuerzas armadas han sido equipadas con nuevos misiles como respuesta a las lecciones aprendidas en el último conflicto. «Ante cualquier aventura enemiga potencial, nuestras fuerzas están preparadas para utilizar estos nuevos misiles efectivamente», declaró Nasirzadeh a la agencia estatal IRNA.
Analistas regionales señalan que el ejercicio busca enviar múltiples mensajes: internamente, tranquilizar a la población sobre la capacidad defensiva del país; regionalmente, reafirmar el papel de Irán como potencia militar; e internacionalmente, advertir sobre su capacidad para interferir en las rutas marítimas globales en caso de escaladas futuras.
El ejercicio se produce en un contexto de tensiones persistentes en la región, con negociaciones nucleares estancadas y repetidos intercambios de acusaciones entre Teherán y las potencias occidentales.

