Itongadol.- Imágenes satelitales muestran que Irán demolió el sitio Mojdeh, vinculado al programa nuclear SPND, tras los ataques israelíes en junio, en un aparente intento de impedir que el OIEA recopile pruebas sobre sus actividades militares.
Itongadol.- Un informe del Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional (ISIS), dirigido por el experto David Albright, reveló que Irán está “sanitizando” un sitio clave de su programa nuclear militar conocido como SPND (Detector de neutrones autónomo por sus siglas en inglés), que fue alcanzado por ataques israelíes en junio. Según imágenes satelitales analizadas por la entidad, el lugar fue objeto de intensas labores de limpieza desde el 3 de julio y quedó completamente arrasado para el 19 de agosto, en un intento de impedir que los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) obtengan pruebas sobre su uso militar.
El sitio en cuestión, conocido como Mojdeh, estaba ubicado dentro de la Universidad Malek Ashtar y albergaba las operaciones del SPND, considerado el sucesor del programa AMAD, identificado por el Mossad como la fachada de los esfuerzos iraníes para desarrollar armas nucleares. Documentos secretos obtenidos por Israel en la operación de 2018 demostraron que el AMAD formaba parte de un plan sistemático para avanzar en capacidades armamentísticas bajo cobertura civil.

El informe del ISIS sostiene que si las instalaciones destruidas hubieran sido exclusivamente de carácter científico o civil, Teherán habría permitido visitas de medios internacionales o de la OIEA. En cambio, repite un patrón ya observado en lugares como Parchin y Turquzabad: eliminar evidencia tras ser expuestos por Israel o por inspectores internacionales.
La publicación coincide con el regreso limitado de inspectores del OIEA a Irán esta semana, después de meses de tensiones con la agencia. Sin embargo, las autoridades iraníes sólo están ofreciendo acceso a instalaciones civiles como el reactor de Bushehr, evitando los sitios militares que fueron bombardeados. Fuentes israelíes sospechan que durante los últimos dos meses Teherán utilizó el tiempo para limpiar no solo Mojdeh, sino también otros centros vinculados a actividades nucleares sensibles.
La revelación refuerza las acusaciones de que la República Islámica mantiene componentes clandestinos de un programa nuclear con fines militares, a pesar de haber negado sistemáticamente tal intención. Para expertos en no proliferación, la sanitización y demolición del sitio apuntan a una estrategia de encubrimiento para dificultar el trabajo de verificación de la comunidad internacional.

