Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, habría recibido en abril de 2018 múltiples reportes de inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés) que detallaban los planes de combate de la organización terrorista palestina Hamás.
Así lo informó el medio de comunicación hebreo Ynet —citando documentos de inteligencia y testimonios de altos funcionarios—, detallando que entre 2018 y 2022 Hamás desarrolló un plan operativo integral para un ataque coordinado y en varios frentes contra bases militares israelíes y comunidades civiles del sur del Estado judío.
El plan de ataque, que más tarde fue compilado en un documento conocido como “Las Murallas de Jericó”, contemplaba la ruptura de la frontera de la Franja de Gaza en decenas de puntos y el despliegue de miles de combatientes.
Según el reporte, Netanyahu recibió información de inteligencia sobre los planes de Hamás en reiteradas ocasiones a lo largo de los años, pese a sus reiteradas negaciones públicas de haber visto o escuchado alguna vez sobre “Las Murallas de Jericó” antes de la masacre del 7 de octubre.
A su vez, el informe señaló que la transferencia más temprana conocida del plan a la dirigencia israelí ocurrió en abril de 2018, cuando la División de Investigación de la Dirección de Inteligencia Militar distribuyó un documento especial de inteligencia a altos funcionarios, incluidos los secretarios militares del primer ministro y del ministro de Defensa, el Consejo de Seguridad Nacional, los jefes del Shin Bet y el Mossad, y la oficina del jefe del Estado Mayor de las IDF.
En este contexto, agregó Ynet, la evaluación de 2018 planteaba en su subtítulo la siguiente pregunta: “¿Está el ala militar de Hamás construyendo su fuerza para un ataque amplio y profundo dentro de nuestro territorio?”
Asimismo, la investigación de 2018 se encargó de transmitir la gravedad de la amenaza a los líderes políticos y militares israelíes, al enfatizar que “el alcance del plan y su complejidad son excepcionales”.
Si bien algunos analistas que contribuyeron al reporte expresaron dudas sobre la capacidad de Hamás para llevar a cabo el plan en su totalidad, advirtieron que “el plan ilustra un escenario de amenaza nuevo y más amplio que el existente hasta ahora”.
Netanyahu, por su parte, negó haber recibido cualquier información de inteligencia que indicara que Hamás estaba planificando un ataque de gran magnitud durante los años previos al 7 de octubre, y cuando fue interrogado por el contralor del Estado, Matanyahu Englman, en el marco de una investigación sobre las fallas que posibilitaron el ataque, la Oficina del Primer Ministro afirmó que “el primer ministro nunca recibió ni fue informado sobre el documento ‘Las Murallas de Jericó’” hasta después del estallido de la guerra, y que “nunca se le presentó ningún plan de Hamás para una incursión masiva en territorio israelí”.
Sin embargo, los propios materiales publicados por Netanyahu parecen contradecir esas afirmaciones. En el documento de 55 páginas que envió la semana pasada a la Oficina del Contralor del Estado, reconoció haber recibido el informe de inteligencia de abril de 2018, pero citó de forma selectiva únicamente la evaluación más cautelosa, que señalaba que Hamás tenía “una capacidad básica para llevar a cabo varias incursiones simultáneas”, aunque que, debido a diversos factores, “no era probable en ese momento”.
El documento del premier israelí omitió la frase final del párrafo, que alertaba que el plan hacía hincapié en las ambiciones futuras del grupo terrorista y que este tenía la intención de ampliar significativamente sus fuerzas.

