Itongadol.- El Secretario General de Hezbollah, Naim Qassem, aseguró este miércoles que quienes exigen su desarme están ‘‘al servicio del proyecto israelí’’, acusando al enviado estadounidense Tom Barrack de ‘‘intimidar’’ al Líbano.
En un discurso televisado con motivo del primer aniversario del asesinato selectivo por parte de Israel del alto mando Fuad Shukr, Qassem afirmó que ‘‘cualquiera que hoy pida la entrega de las armas, ya sea a nivel interno o externo, en la escena árabe o internacional, está sirviendo al proyecto israelí’’.
Asimismo, el líder de la organización terrorista libanesa arremetió contra Barrack por utilizar ‘‘intimidación y amenazas’’ con el objetivo de ‘‘ayudar a Israel’’.
Fuad Shukr, uno de los comandantes más experimentado y estratégicos de Hezbollah, fue asesinado el 25 de julio de 2023 en un ataque aéreo israelí al sur del Líbano. Se lo consideraba el cerebro militar detrás de operaciones clave contra el Estado judío, además de ser uno de los enlaces más estrechos con Irán.
La muerte de Shukr representó un golpe duro para la cúpula del grupo chiita y elevó la tensión entre Israel y Hezbollah, que prometió vengar su muerte.
Desde el 8 de octubre de 2023, un día después de la masacre de Hamás, el frente norte entre Israel y Hezbollah escaló rápidamente, con intercambios de fuego, ataques con misiles, drones y bombardeos recíprocos diariamente, generando cientos de muertos y el desplazamiento de decenas de miles de personas de ambos lados.
Tras más de un año de enfrentamientos y una invasión israelí al Líbano el 1 de octubre de 2024, se acordó un alto el fuego el 27 de noviembre de 2024, que entró en vigencia el 27 de noviembre.
Cabe destacar que Hezbollah, apoyado financiera y militarmente por Irán, ejerce una enorme influencia en el Líbano tanto como actor político como fuerza militar paralela al Ejército nacional. Su negativa a desarmarse ha sido motivo de conflictos con distintos gobiernos libaneses, que ven en Hezbollah un obstáculo para la soberanía estatal y un factor desestabilizador interno y regional.
A medida que crece la presión internacional para evitar una guerra a gran escala entre Israel y Hezbollah, las palabras de Qassem reflejan la postura intransigente del grupo ante cualquier intento de limitar su poder armado. Mientras tanto, la situación en el sur del Líbano sigue siendo altamente volátil, con cada ataque elevando el riesgo de una conflagración regional.

