Itongadol/Agencia AJN.- En Gaza se desarrolló en las últimas semanas un «mercado negro» y un comercio desenfrenado con precios altos en suministros humanitarios.
Testimonios reproducidos en la prensa israelí datan de cómo el palestino Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) está saqueando las tiendas de campaña que deberían proteger a los gazatíes del frío y las venden a altos precios.
Esto, bajo auspicio de organizaciones internacionales y en medio de acusaciones de que Israel proporciona obstáculos al ingreso de ayuda humanitaria.
Un residente de la Franja de Gaza contó en diálogo con la televisión estatal israelí cómo funciona el mecanismo de Hamás.
Según dijo, el mercado negro fue creado durante la guerra. «Incluso antes del cese de hostilidades, miembros de Hamás robaban y asaltaban camiones con ayuda humanitaria robando suministros y carpas», dijo.
En base al testimonio del gazatí, también las organizaciones internacionales, que deberían ayudar a los residentes de Gaza, son parte de este mecanismo: «Hay corruptos dentro de estas organizaciones, que si está en su poder, por ejemplo miles de tiendas de campaña, redactarán un documento en el que declararán que hay 500. De esta manera, venden los no declarados».
«Por cada carpa pueden ganar al menos mil shekels (315 dólares estadounidenses)», dijo.
Quienes se benefician económicamente de esta historia son principalmente los poderosos de la Franja de Gaza y los integrantes de Hamás.
«La gente de Hamás puede venir y exigir cientos de tiendas de campaña a organizaciones internacionales y obtenerlas gratis», afirmó el gazatí, quien habló con la prensa israelí de forma anónima.
Es decir, a fin de cuentas la ayuda humanitaria llega a manos de hombres de organizaciones armadas y a quien exhiba poder en la Franja de Gaza, incluso de forma gratuita, mientras que el resto de la población están obligados a pagar.

