Itongadol/Agencia AJN.- Una institución financiera libanesa asociada con Hezbollah está prevista a someterse a cambios drásticos, ya que Estados Unidos intensifica sus esfuerzos para cortar las fuentes de financiamiento de la organización.
El sitio de noticias libanés “Al-Modon” informó, citando fuentes familiarizadas con el asunto, que Al-Qard Al-Hassan está por experimentar cambios operativos significativos que lo alejarán de funciones similares a la banca convencional.
El uso de cheques y los retiros de dinero en cajeros automáticos podría suspenderse, mientras la institución traslada por completo su enfoque a la asistencia social.
Los pasos informados se producen tras la presión de una delegación del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sobre el gobierno del Líbano para que cancele la licencia de Al-Qard Al-Hassan, bajo la amenaza de sanciones si no se cumplen las exigencias.
Un experto financiero en Beirut confirmó a “New Arab” que los últimos acontecimientos formarán parte de un plan más amplio cuyo objetivo es desmantelar Al-Qard al-Hassan.
Informes publicados a finales del mes pasado señalaron que se le concedió a la institución un plazo máximo de no más de tres meses “para regularizar todas sus obligaciones con sus clientes antes del cierre permanente de todas sus sucursales”. New Arab no pudo verificar de forma independiente estos informes.

“Al-Qard al-Hassan” opera según un modelo islámico de préstamos sin intereses y funciona fuera del sector bancario oficial del Líbano.
Muchos de los críticos de Hezbollah han pedido su cierre, ya que opera como un banco a pesar de no tener licencia oficial.
Miles de libaneses recurrieron a la asociación para obtener préstamos respaldados por depósitos de oro y otros objetos de valor, especialmente después del colapso del sector bancario libanés a finales de 2019.
El gobierno aún no ha presentado un plan definitivo para poner fin a la crisis financiera histórica del país y para devolver los ahorros bloqueados de la población.
La economía en efectivo floreció, y el Líbano fue colocado en la lista gris del Grupo de Acción Financiera debido a preocupaciones sobre lavado de dinero.
Los prestamistas internacionales informaron al Líbano que debía realizar reformas financieras amplias para ser retirado de la lista gris del GAFI y para recibir apoyo en la reparación de su sector bancario y su economía.
El mes pasado, el Banco Central del Líbano anunció que los cambistas y las empresas de transferencia de dinero debían cumplir normas más estrictas.
En julio emitió una directiva que prohíbe a las instituciones financieras operar con entidades no autorizadas, incluido “Al-Qard al-Hassan”.
Las medidas contra “Al-Qard al-Hassan” llegan en medio de afirmaciones no verificadas de Estados Unidos e Israel de que Irán envió mil millones de dólares a Hezbolá este año, principalmente a través de empresas de cambio de dinero.
Washington apunta a todas las fuentes de financiamiento vinculadas a Hezbollah, respaldado por Teherán, que enfrenta una crisis económica sin precedentes después de debilitarse significativamente en la guerra con Israel el año pasado.
Las rutas de suministro que anteriormente alimentaban a la organización con dinero y armas a través de Siria se cortaron tras la caída del régimen de Assad hace un año, y ahora se han impuesto estrictas medidas de seguridad en las fronteras aéreas y marítimas del Líbano.
Las sucursales de “Al-Qard al-Hassan” en todo el Líbano fueron atacadas por Israel durante la guerra civil generalizada de dos meses del año pasado.

