Itongadol/Agencia AJN.- El presidente del Líbano, Joseph Aoun, dio la bienvenida al alto el fuego de dos semanas acordado entre Estados Unidos e Irán, señalando que espera que su país sea incluido en la tregua regional.
Aoun aseguró este miércoles que Beirut “continua con los esfuerzos para garantizar que la paz regional incluya al Líbano de manera estable y duradera”, según un comunicado publicado por la oficina de la presidencia.
Previamente, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, advirtió que la tregua no incluye la lucha contra la organización terrorista libanesa Hezbollah, mientras los ataques israelíes continúan golpeando el país.
La tregua entre Estados Unidos e Irán busca permitir negociaciones sobre un acuerdo de paz a largo plazo, aunque, según Jerusalem, no cubre al Líbano.
Mientras tanto, Hezbollah pausó temporalmente sus ataques contra el norte del Estado judío, aunque Israel sigue atacando objetivos en el sur de Líbano.
El funcionamiento del gobierno libanés
El sistema de gobierno libanés es una república parlamentaria confesional, en la que los cargos principales se distribuyen según la afiliación religiosa: el presidente debe ser maronita, el primer ministro sunita y el presidente del parlamento chiita. Esta estructura, que busca mantener el equilibrio entre comunidades, permitió a Hezbollah operar con amplia autonomía dentro del país.
Hezbollah participa tanto en política como en actividades militares, controlando áreas del sur de Líbano y manteniendo milicias propias. El grupo está oficialmente reconocido por el gobierno libanés como parte de la resistencia frente a Israel, aunque su autonomía genera tensiones con el ejército y las instituciones estatales. Esta convivencia dificultó una respuesta unificada del Estado frente a conflictos externos e internos.
La relación entre Hezbollah y el ejército libanés
En los últimos años, el ejército libanés llevó a cabo operaciones limitadas contra Hezbollah en coordinación con fuerzas internacionales. Sin embargo, las fuerzas libanesas evitan los enfrentamientos directos de gran escala debido al peso político y militar del grupo.
Durante el reciente alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, Hezbollah detuvo sus ataques en el norte de Israel, mientras el ejército libanés mantuvo operaciones defensivas y controles en el sur del país.
En este contexto, Israel siguió atacando posiciones de la organización terrorista libanesa y lanzado evacuaciones preventivas, generando tensiones locales. Las fuerzas libanesas, por su parte, permanecen en alerta, evaluando movimientos de milicias y asegurando zonas pobladas, mientras Hezbollah mantiene capacidades de ataque selectivas y entrenamientos en áreas rurales y fronterizas. La situación sigue siendo volátil, con riesgo de escalada si se rompen los acuerdos de alto el fuego.

