Itongadol.- El presidente interino de la República Árabe Siria, Ahmed al-Sharaa, pronunciará un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGA, por sus siglas en inglés) el próximo mes, convirtiéndose en el primer líder sirio en hacerlo desde 1967.
Así lo informó este lunes la agencia de noticias francesa AFP, citando a un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores sirio, que solicitó permanecer anónimo por no estar autorizado para hablar con los medios de comunicación.
Sharaa ‘‘participará en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde pronunciará un discurso’’, expresó el funcionario sirio.
La intervención de al-Sharaa genera expectativa tanto en Siria como en el ámbito internacional, ya que el país vivió un prolongado aislamiento diplomático desde el inicio de la guerra civil en 2011.
Sin embargo, en los últimos años comenzó a reinsertarse en el ámbito regional, especialmente tras su readmisión en la Liga Árabe en 2023. En ese sentido, diversos analistas internacionales destacaron que su aparición ante la ONU podría consolidar esta tendencia y proyectar una nueva imagen del gobierno interino.
Según fuentes diplomáticas en Nueva York, se espera que el presidente interino aborde temas clave como la reconstrucción del país, la situación de los refugiados y el levantamiento de sanciones internacionales.

Además, observadores internacionales señalaron que Siria intentará transmitir un mensaje de estabilidad y apertura a la cooperación, aunque persisten dudas sobre la viabilidad de sus propuestas y sobre la verdadera disposición de Damasco a impulsar reformas.
El hecho de que ningún líder sirio se haya dirigido a la UNGA desde 1967 refleja las profundas tensiones entre la República Árabe y la comunidad internacional. Aquel año, tras la Guerra de los Seis Días, Siria rompió gran parte de sus lazos diplomáticos y optó por una política de confrontación.
La próxima participación de al-Sharaa, por lo tanto, reviste un carácter histórico que podría marcar un punto de inflexión en la proyección internacional de Siria.
No obstante, múltiples expertos advirtieron que el discurso también podría ser recibido con escepticismo por parte de países occidentales, que mantienen sanciones y objeciones por la situación de los derechos humanos.
Si bien varios Estados árabes normalizaron relaciones con Damasco, el camino hacia una plena aceptación en el escenario global sigue siendo complejo, por lo que la intervención de al-Sharaa podría interpretarse más como un gesto inicial que como una solución inmediata al aislamiento internacional.

