Itongadol/Agencia AJN.- El estrecho de Estrecho de Ormuz registró en las primeras horas de la mañana una actividad marítima inusualmente baja, en un contexto de creciente tensión entre Irán y Estados Unidos y temores de una nueva escalada militar en la región.
Según informó Bloomberg, la interrupción del tránsito y el deterioro de las condiciones de seguridad llevaron a que numerosas embarcaciones evitaran atravesar este corredor clave para el comercio energético global. En su lugar, cientos de buques permanecen detenidos o concentrados en zonas cercanas a Dubái, a la espera de una mejora en la situación.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del sistema energético mundial, ya que por allí circula habitualmente cerca de una quinta parte del petróleo y gas comercializado a nivel global. Su paralización o reducción significativa del tráfico genera un impacto inmediato en los mercados internacionales y eleva la preocupación por posibles interrupciones en el suministro.
El repliegue de los buques se produce en medio de advertencias iraníes sobre el control del paso y de la presencia militar estadounidense en la zona, incluyendo operaciones destinadas a escoltar embarcaciones comerciales. La incertidumbre sobre la evolución del conflicto llevó a las navieras a adoptar una postura de cautela, evitando exponerse a posibles ataques o incidentes.
Por el momento, la situación refleja un escenario de alta volatilidad, con el tránsito marítimo condicionado por factores militares y diplomáticos, y con riesgos crecientes para una de las rutas más estratégicas del comercio global.

