Itongadol/Agencia AJN.- El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, lanzó la advertencia más directa hasta ahora contra Washington al asegurar que la República Islámica responderá “con todo lo que tenemos” si es objeto de un nuevo ataque por parte de Estados Unidos o de sus aliados.
La declaración fue formulada en un artículo de opinión publicado en The Wall Street Journal, en el que el canciller sostuvo que las fuerzas armadas iraníes no dudarán en responder con máxima contundencia ante una agresión. En ese marco, afirmó que su mensaje “no es una amenaza, sino una realidad” que considera necesario transmitir de forma explícita, al tiempo que aseguró que, como diplomático y veterano, “aborrece la guerra”.
Araghchi hizo referencia al conflicto de doce días entre Irán e Israel ocurrido en junio de 2025 y sostuvo que la “contención” mostrada entonces no debe interpretarse como una renuncia a responder con fuerza frente a futuros ataques. Advirtió además que un enfrentamiento total sería “feroz” y se prolongaría mucho más de lo que, según él, Israel y sus aliados intentan presentar ante la Casa Blanca, con consecuencias para toda la región y para la población civil a nivel global.
El pronunciamiento coincidió con reportes sobre movimientos militares estadounidenses hacia Medio Oriente, incluido el desplazamiento de un grupo de portaaviones, en un contexto de creciente tensión regional tras la represión de protestas internas en Irán.
En su columna, el canciller también minimizó la magnitud y duración de la violencia interna, al afirmar que la fase más intensa de los disturbios duró menos de 72 horas y atribuir los hechos a manifestantes armados. Sin embargo, imágenes difundidas pese a las restricciones a internet muestran a fuerzas de seguridad disparando munición real contra personas aparentemente desarmadas. Según funcionarios iraníes citados en la región, al menos 5.000 personas habrían muerto durante las protestas, entre ellas alrededor de 500 miembros de las fuerzas de seguridad.
Las declaraciones de Araghchi marcan una nueva escalada retórica en la relación entre Teherán y Washington, en momentos en que la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la crisis interna iraní y el riesgo de una ampliación del conflicto.

