El presidente Trump acordó este martes ‘‘suspender los bombardeos’’ a Irán por dos semanas mientras se negocia un acuerdo de “paz a largo plazo’’, que por el momento parece difícil de conseguirse.
Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes por la noche que posponía una campaña de bombardeos importante en Irán por dos semanas y que Washington había acordado un alto el fuego de dos semanas, lo que podría poner fin a la guerra contra Irán iniciada por EE. UU. e Israel el 28 de febrero. Sin embargo, al menos por el momento, las diferencias impiden hablar de un acuerdo final.
El entendimiento incluye el cese de hostilidades, la reapertura del Estrecho de Ormuz y negociaciones aceleradas, aunque aún hay temas clave sin resolver.
Un acuerdo preliminar para detener los combates y avanzar hacia una solución más amplia comenzó a tomar forma en medio de la fuerte tensión regional, aunque todavía está lejos de consolidarse como un pacto definitivo.
Según los detalles difundidos, el entendimiento contempla un cese de las hostilidades, la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz y el inicio de negociaciones intensivas entre las partes involucradas.
A pesar de esto, múltiples fuentes cercanas a las conversaciones señalaron que existen diferencias significativas en varios puntos centrales.
El esquema en discusión establece que este alto el fuego sería una instancia intermedia, orientada a generar condiciones para avanzar hacia un entendimiento más amplio y duradero. En ese marco, las negociaciones se llevarían a cabo en un contexto de desconfianza mutua, con un plazo limitado para lograr avances concretos.
Uno de los aspectos más sensibles es la extensión del cese de hostilidades a otros frentes, en particular el escenario libanés. De acuerdo con lo planteado, el alto el fuego podría incluir también a ese frente, condicionando la suspensión de ataques entre Israel y Hezbollah.
Pese a estos avances, el proceso sigue siendo frágil, y la brecha entre las posiciones de las partes es amplia, por lo que cualquier incidente podría hacer retroceder rápidamente las negociaciones.
En este contexto, los próximos días serán clave para determinar si este entendimiento preliminar logra consolidarse o si la región vuelve a escalar hacia un nuevo ciclo de enfrentamientos.

