Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se dirigió a la prensa para referirse a la guerra contra Irán, donde aseguró que su gobierno está decidido a eliminar las amenazas estratégicas del régimen iraní y afirmó que el país ya logró avances significativos en ese objetivo.
En sus primeras declaraciones, Netanyahu destacó la resiliencia de la población israelí en medio del conflicto. “Comprendo la dificultad de permanecer en refugios y las complicaciones para los negocios, pero su paciencia nos da el impulso necesario para alcanzar los objetivos de la campaña”, señaló.
El primer ministro también indicó que el gobierno trabaja para reactivar la economía de manera gradual y garantizar compensaciones a los sectores afectados. “Estamos invirtiendo enormes recursos y necesitaremos invertir aún más”, afirmó.
En el plano militar, Netanyahu fue contundente al asegurar que Irán ha perdido capacidades clave. “Irán no tendrá la capacidad de enriquecer uranio ni de producir más misiles balísticos. Nosotros los destruimos completamente”, sostuvo.
Además, afirmó que los arsenales de misiles y drones iraníes han sido “gravemente degradados” y aseguró que serán completamente destruidos en el marco de la ofensiva en curso. Según dijo, tras casi tres semanas de combates, “estamos ganando y Irán está siendo diezmado”, en referencia al daño causado a sus capacidades militares, especialmente en los programas nuclear y balístico.
Durante su intervención, el mandatario detalló que la ofensiva israelí tiene tres objetivos principales: eliminar la amenaza nuclear iraní, destruir su capacidad de misiles balísticos y evitar que estas capacidades sean trasladadas a instalaciones subterráneas que las vuelvan inmunes a ataques aéreos. Como tercer objetivo, mencionó la intención de generar condiciones para que el pueblo iraní “pueda determinar su propio destino”.
Al dirigirse a la prensa internacional en inglés, Netanyahu incluso ironizó sobre rumores respecto a su estado al afirmar: “Antes que nada, quiero decir que estoy vivo”. En ese marco, destacó la coordinación con Estados Unidos bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, y sostuvo que ambos países están “protegiendo a todo Medio Oriente, e incluso al mundo”.
En ese contexto, rechazó las acusaciones de que Israel habría arrastrado a Washington al conflicto. “¿De verdad alguien cree que alguien puede decirle al presidente Trump lo que tiene que hacer? ¡Por favor!”, afirmó, y subrayó que el mandatario estadounidense toma decisiones en función de los intereses de su país.
Netanyahu elogió la “estrecha coordinación” entre ambos gobiernos durante la guerra y aseguró que “estamos logrando nuestros objetivos a la velocidad del rayo”. También sostuvo que él y Trump coinciden plenamente en la amenaza que representa Irán, y afirmó que otros líderes mundiales comparten esa visión en privado.
“Lo dicen en privado, pero yo lo digo públicamente. El mundo tiene una deuda enorme con el presidente Trump por liderar este esfuerzo para salvaguardar nuestro futuro”, agregó.
“Estados Unidos e Israel actúan conjuntamente con gran determinación y una fuerza sin precedentes”, afirmó, en referencia a la ofensiva denominada Operación León Ascendente.
El primer ministro también adoptó un tono ideológico al referirse al régimen iraní, al que acusó de haber librado una guerra durante décadas contra Estados Unidos, Israel y su propio pueblo.
En otro tramo de sus declaraciones, Netanyahu afirmó que existe incertidumbre sobre la conducción del régimen iraní. “No estoy seguro de quién está gobernando Irán en este momento”, sostuvo, y señaló que Mojtaba Khamenei, considerado el posible sucesor, “no ha dado la cara”.
Según el primer ministro, hay “mucha tensión” dentro de la cúpula iraní, y aseguró que Israel está detectando fisuras tanto en el liderazgo político como en las unidades militares sobre el terreno.
Asimismo, Netanyahu sostuvo que aún es prematuro determinar si la población iraní aprovechará el contexto actual para generar cambios internos. “Estamos trabajando para que así sea, pero al final dependerá solo de ellos”, indicó.
En otro pasaje, el mandatario aseguró que el conflicto ya está teniendo un impacto regional significativo. “Se hablaba de cientos de rascacielos que caerían en Jerusalem, Tel Aviv y Haifa, pero los rascacielos que están cayendo están en Beirut y Teherán. Hemos cambiado Medio Oriente de manera irreconocible”, concluyó.

