Itongadol/Agencia AJN.- Tras la guerra entre Israel e Irán de junio, la República Islámica está intentando reconstruir su capacidad nuclear y de misiles balísticos, según afirmó ayer el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
“Irán está intentando (reconstruir sus capacidades) y el presidente tenía razón cuando dijo que el caso Fordow estaba destruido. Así que están probando otros sitios. Lo intentarán. También están intentando recuperar su planta de producción de misiles balísticos. Les hicimos retroceder considerablemente en ambas áreas, pero sí, lo intentarán”, aseguró al «Informe Especial» de Fox News el martes.
El primer ministro aclaró que no estaba seguro de que Irán hubiera decidido “cruzar la línea” con su programa nuclear, dadas las advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, y sus recientes experiencias en la guerra.
Refiriéndose a Gaza, Netanyahu señaló el desarme como el principal obstáculo para avanzar a la segunda fase del alto el fuego.

«Hamás se comprometió a desarmarse», declaró Netanyahu, añadiendo que la organización terrorista aún tiene «unas 20.000 personas con, básicamente, rifles Kalashnikov» y «poseen, en total, 60.000 rifles AK».
Además, destacó que Hamás también se niega hasta el momento a desmantelar cientos de kilómetros de túneles terroristas en Gaza.
El primer ministro también señaló que el desarme de Hamás, ya sea a través de las iniciativas israelíes o de una Fuerza Internacional de Estabilización, es la clave para establecer un nuevo gobierno en Gaza.
Bret Baier, de Fox News, también preguntó a Netanyahu sobre la violencia de los colonos en Cisjordania, señalando que estaba aumentando y representaba una amenaza para la estabilidad regional.
Netanyahu afirmó que un pequeño grupo de unos 70 jóvenes es responsables de la violencia.
«No son de Cisjordania», dijo. «En realidad, son adolescentes que provienen de hogares desestructurados y hacen cosas como talar olivos, e incluso a veces intentan quemar casas. No puedo aceptarlo».
Sin embargo, Netanyahu afirmó que el problema estaba exagerado y que existía una «falsa simetría entre los adolescentes que participan en el ‘vigilantismo’ y los «más de mil ataques terroristas contra colonos, familias y madres que conducen por las rutas con sus hijos».

