Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, el presidente Isaac Herzog y varios ministros del gobierno condenaron el ataque perpetrado por manifestantes ultraortodoxos contra la vivienda del juez de la Corte Suprema Noam Solberg, en medio de las protestas por la detención de evasores del servicio militar obligatorio.
Netanyahu calificó el incidente como un hecho grave y afirmó que los responsables deben ser llevados ante la Justicia.
“Condeno enérgicamente el violento disturbio contra el juez Noam Solberg”, expresó el primer ministro, quien agregó que los participantes en el ataque deben ser procesados “con todo el peso de la ley”.
Por su parte, el presidente Herzog advirtió que la violencia contra integrantes del sistema judicial constituye una amenaza para la democracia israelí.
“La incitación, las amenazas y los ataques contra la casa de un juez en Israel no son una forma de protesta; representan el cruce de una peligrosa línea roja”, señaló. “Quienes buscan intimidar al sistema judicial dañan no solo a una persona, sino también a los fundamentos mismos de la democracia israelí. Por profundas que sean las diferencias, no pueden transformarse en violencia e intimidación”.
El ministro de Justicia, Yariv Levin, también condenó el episodio y sostuvo que “la grave violencia en la vivienda del vicepresidente de la Corte Suprema, Noam Solberg, es un asunto serio que merece una condena inequívoca”.
Levin manifestó además su expectativa de que las fuerzas de seguridad actúen con firmeza. “Espero que esta vez las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley cumplan con su deber, lleven a los responsables ante la Justicia y erradiquen este tipo de violencia”, afirmó.
A su vez, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, remarcó que el derecho a manifestarse no justifica actos violentos.
“La libertad de protesta es un derecho fundamental, pero no incluye la libertad para la anarquía”, declaró. “Condeno enérgicamente al pequeño grupo extremista que lanzó piedras, actuó con violencia y alteró el orden público frente a la casa del juez Solberg. Este no es el camino de la Torá ni el de un Estado democrático”.
Horas antes, decenas de manifestantes ultraortodoxos atacaron la vivienda de Solberg en el asentamiento de Alon Shvut, en Judea y Samaria. Durante los disturbios fueron destruidas macetas y se rompieron ventanas de la casa, mientras el magistrado y su esposa se encontraban en el interior. La policía informó que arrestó a decenas de sospechosos involucrados en el incidente.

