Itongadol/Agencia AJN.- El Soroka Medical Center comenzó a reforzar sus preparativos ante la posibilidad de un nuevo conflicto militar con Irán, mientras actualiza protocolos de emergencia, revisa niveles de preparación y realiza simulaciones de escenarios de guerra.
El hospital, ubicado en Beersheba, fue impactado por un misil balístico en junio de 2025, lo que provocó daños severos en su infraestructura.
Desde entonces, la institución trabajó en su recuperación, pero ahora volvió a activar planes de contingencia ante la posibilidad de una nueva escalada regional.
En los últimos días, el centro médico llevó adelante simulacros de emergencia y ajustó procedimientos internos, especialmente en lo relativo a la eventual transferencia de pacientes en caso de un ataque o una situación de seguridad crítica.
Reorganización hospitalaria y preparación subterránea
Las medidas no se limitan a Soroka. El Wolfson Medical Center también inició preparativos. En ese hospital, el departamento de ortopedia fue trasladado al área de urología, mientras que cirugía pediátrica se reubicó dentro del sector infantil. Además, las áreas subterráneas fueron evacuadas y acondicionadas para su posible uso en caso de emergencia.
Las autoridades sanitarias subrayaron que no se produjo ninguna reducción en la atención a los pacientes, y que los cambios responden exclusivamente a planes preventivos.
En paralelo al aumento del nivel de alerta en hospitales, también se intensificó el debate sobre la preparación municipal ante una eventual emergencia.
La municipalidad de Tel Aviv anunció que, en caso de emergencia, los refugios públicos se abrirán automáticamente. En Petah Tikva, algunos refugios ya están habilitados para uso público y otros se abrirán según instrucciones oficiales.
En Bat Yam, los refugios aún no fueron activados, mientras que en Rishon LeZion la mayoría ya se encuentra abierta, y muchos cuentan con un sistema automático de apertura ante emergencias.
Las diferencias en los niveles de preparación no pasaron desapercibidas entre los residentes. Para muchos ciudadanos, la pregunta cotidiana dejó de ser hipotética: quieren saber si cuentan con un refugio abierto a distancia caminable de sus hogares en caso de una nueva escalada militar.

