Itongadol/Agencia AJN.- El Shin Bet (Servicio de Seguridad General de Israel) desmanteló una red terrorista con sede en la Margen Occidental y dirigida desde el Líbano por referentes vinculados a las organizaciones terroristas palestina Hamás y libanesa Hezbollah.
Según la agencia de seguridad, la red tenía la tarea de fotografiar una comunidad judía y sus miembros recibieron entrenamiento con armas de fuego para perpetrar un ataque.
Cinco miembros de la célula, todos palestinos, han sido imputados.
Según el Shin Bet, en octubre, un palestino de la aldea de Anza, Mohammad Sadka, fue detenido por planear un atentado terrorista.
El interrogatorio reveló que había viajado al Líbano, donde fue reclutado por un libanés, Musa Abu Saif, también conocido como Jibril, con el fin de reclutar a otros para la red terrorista.
Tras regresar, vía Jordania, Sadka «reclutó a más agentes para llevar a cabo atentados, entre ellos Mohammad Khalil, residente de Ramallah, y Mohammad Barahmeh, residente de Anza, quienes también fueron arrestados para ser interrogados por el Shin Bet», afirmó la agencia.

El Shin Bet contó que Sadka mantuvo contacto con terroristas en el Líbano «a través de correspondencia en redes sociales y aplicaciones de juegos».
Al mismo tiempo, se descubrió otra célula terrorista dirigida por los mismos referentes libaneses, y dos palestinos de la aldea de Tell, Dia a-Din Hamad y Nasser Asida, fueron arrestados.
La agencia afirmó que su interrogatorio reveló que estos habían sido reclutados por un terrorista libanés que se hacía llamar Mujahid, junto con otros que se hacían llamar Abu Ahmad y Abu Wahid.
Todos mantenían contacto con los palestinos a través de redes sociales, añadió.
“Como parte de su reclutamiento, ambos recibieron entrenamiento con armas de fuego como preparación para un ataque, se les pidió que fotografiaran una comunidad en Samaria (en el norte de la Margen Occidental) y acordaron con ellos la transferencia de fondos para la compra de armas”, afirmó la agencia de seguridad.
El Shin Bet dijo que, a partir de sus investigaciones y operaciones de recopilación de inteligencia, se supo que el jefe de la infraestructura en el Líbano que trabajó para reclutar a las dos células terroristas es Mujahid Dahsha, “un residente del Líbano con vínculos con Hamás y Hezbollah”.

